Escapadas en el pelotón electoral

LUGO

En el PP Castiñeira trabaja ya en clave de alcaldable, mientras PSOE y BNG aún no designaron oficialmente a sus candidatos

06 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En Lugo, ya se sabe, todos los partidos ganan las elecciones antes de que se abran las urnas. Después, claro, la cosa cambia. Ocurre en todas las elecciones. De momento, en la carrera hacia la meta de mayo del 2011 el más rápido es el PP, que en la capital de la provincia es el único partido que designó candidato a la alcaldía. Jaime Castiñeira corre ya sobre la bici electoral «con brisa en los pedales». El PSOE aún no tiene líder oficial en su pelotón, aunque se ve venir, y la UPG trata de vestir a Antón Bao con el maillot improbable del consenso nacionalista. Dentro de un año, cuando se abran las urnas, como siempre, todos habrán ganado, pero sólo uno será alcalde. Todos están listos para recibir el apoyo de los suyos y de los otros. «Recen, recen, que todo ayuda», dijo el rojo Tierno, socialista elegante y coñón, a las monjas que le ofrecieron el reconstituyente de sus plegarias a la puerta del consistorio madrileño.

El PP lanza a Castiñeira a la pista electoral y el PSOE juega un extraño juego con José López Orozco . El partido de José Manuel Barreiro propulsa a su candidato, mientras el de Gómez Besteiro marea la perdiz en días poco propicios para practicar el enredo de salón. El PSOE tiene la alcaldía de Lugo porque su candidato en 1999 fue José López Orozco; por el mismo motivo tuvo la mayoría absoluta en el 2003 y, por igual causa, gobierna desde el 2007. Hace las campañas municipales como si nunca hubiera hecho otra cosa; está siempre en campaña electoral. Orozco es un estilo de ejercer la alcaldía al que sólo le fallan los bandos, que son el modo literario de practicar el ordeno y mando. El socialismo lucense le debe la alcaldía al profesor de Filosofía que fue candidato porque se ganó la plaza en unas elecciones primarias, en dura competencia con José Luis Díaz.

Castiñeira carga como candidato del PP contra Orozco y el socialista tiene que defenderse con las armas del alcalde. No es un duelo equilibrado, porque el candidato está libre de las ataduras de las obligaciones que impone el cargo. No son Castiñeira ni su partido los que enredan con la designación del aspirante socialista. El PP hace lo que debe, que es usar todos los recursos lícitos a su alcance para desgastar al rival correoso.

A los socialistas les pasa, según se ve, lo que a los dos protagonistas del chiste de Pitigrilli que buscaban las causas de los malos tiempos. La culpa de todo, dice uno de los personajes, la tienen los bancos. Eso -replica el otro-, los bancos y los ciclistas. ¿Por qué los ciclistas?, pregunta el primero. ¿Y por qué los bancos?, inquiere el otro. Uno de los protagonistas de la conversación bien pudiera ser el ex ministro de Trabajo Jesús Caldera, a la vista de la conferencia que pronunció en Lugo. A la izquierda, la crisis la ha pillado con el discurso del modelo alternativo vacío de contenido. Alternativa, ¿qué alternativa? Y en ésas andan los socialistas, con la esperanza de que la fundación que dirige Jesús Caldera les dé ideas para salir del atolladero. Más a la izquierda, IU y el Bloque se ejercitan en el entretenido y arriesgado juego de correr hacia adelante con la vista puesta en el retrovisor. Al final, ya se verá, además de los bancos, como en el chiste, los culpables del desmelene económico serán los ciclistas, la «pérfida bicicleta» de Guillén. Quizá por eso en Lugo (casi) no hay carril-bici y no se ven trazas de que lo haya a corto plazo.

Lo que sí habrá un año más en Lugo es la fiesta Arde Lucus. Dicen que año tras año aumenta el gasto en la compra de ropajes para salir a la calle como debían hacerlo los romanos. La crisis, según se ve, afecta según a qué facetas del consumo. La edila Rosana Rielo aprieta el acelerador en la organización del Arde Lucus y su colega de Cultura, la novata Nuria Mundiña , intenta preparar un San Froilán en cuya organización se estrena. Está por ver si esta vez los empresarios de hostelería, presididos por Cheché Real , se implican económicamente, o de otro modo, en el respaldo a las fiestas patronales. No parece fácil.

En Lugo, sí, soplan vientos preelectorales ahora que llega el Arde Lucus. El Bloque agota los plazos que se fijó para formalizar la elección de su candidato a la alcaldía. En el PSOE, su secretario general local, Gómez Besteiro, asegura que aún no toca hablar de aspirantes a las alcaldías. Mientras, en el PP, Castiñeira toma ventaja y por la oficina popular en el Concello vuelven a verse veteranos expertos en el arte de cultivar el voto puerta a puerta: José Gómez , Pardo Casanova y así. Castiñeira, escapado del pelotón, pedalea sobre la bicicleta electoral y comprueba que «no pesa el corazón de los veloces». Ahora es ese momento en que todos ganan las elecciones.