La hierba de la muralla, lista para ensilar

Dolores Cela Castro
Dolores Cela LUGO/LA VOZ.

LUGO

La intención de Cultura el año pasado era convocar un concurso plurianual para que el monumento romano estuviera siempre limpio de maleza

22 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Como non a ensilen xa, van ter que deixala para seco» de esa forma se refería ayer con retranca uno de los habituales de la ruta del colesterol por la muralla para referirse al tamaño que está alcanzando la hierba en el monumento romano. Al jubilado enfundado en su chandal y con zapatillas deportivas no le faltaba razón cuando hacía el comentario a otros dos amigos que caminaban a buen paso a su lado. «É unha pena que se estropee, daba para criar unhas ovellas».

Las altas temperaturas, después de la primavera más lluviosa de los últimos años, han hecho que la maleza vaya invadiendo terreno día a día, sin que nadie le ponga remedio. Sin embargo, este estado de abandono no es algo nuevo. El 10 de julio del pasado año, coincidiendo con una limpieza de urgencia del adarve, la recién estrenada en su puesto delegada territorial de la Xunta, Raquel Arias, se dio una vuelta por la muralla para anunciar que lo que había ocurrido en ese año no se iba a repetir porque la Consellería de Cultura iba a convocar un concurso plurianual para este tipo de tareas y para no tener que estar todos los años pendiente de la adjudicación. El presupuesto previsto para la limpieza del monumento más emblemático de Lugo estaba estimado en 190.000 euros y además de la eliminación de la maleza incluía la reposición del alumbrado.

Polémica

En el mes de julio del año pasado y después de una polémica Xunta-Concello, con Orozco dispuesto a asumir las responsabilidades de la administración autonómica y con intervención de la Unesco, a través de un representante de Icomos, el equipo del recién incorporado Alberto Núñez Feijoo tomó una decisión de urgencia. Destinó 8.000 euros a la retirada de la maleza del adarve. Cinco operarios de una empresa empezaron a arrancar las hierbas y a rociar la piedra con herbicida para retrasar el crecimiento. En quince días el problema se solucionó.

La maleza no ha llegado a alcanzar el tamaño de julio del pasado año. Pero, si no se toma una solución de forma inmediata, en el mes de julio el paisano que proponía ensilar la hierba, podría empezar a preocuparse ante la posibilidad de un incendio de la hierba ya seca.