Una convocatoria que no crece

LUGO

02 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Cientos de lucenses, menos que en años anteriores, se sumaron ayer a las dos manifestaciones que convocaron UGT y Comisiones Obreras, por un lado y la CIG por el otro. Protección social, empleo, pensiones, el idioma y la reforma del sistema financiero marcaron la jornada reivindicativa.

Al término de estos actos cada sindicato tenía preparada una comida de confraternización. UGT la celebró en el recinto ferial, Comisiones Obreras en el Soborvila, en Outeiro de Rei y la CIG en una carpa en las cuestas del parque.

La manifestación de UGT y Comisiones Obreras, encabezada por sus respectivos secretarios comarcales, hizo la obligada parada delante de la sede de la patronal lucense. Entre otras consignas gritaron «A solución, na industrialización» La marcha finalizó delante de la sede de la Subdelegación de Gobierno donde Xesús Castro, por Comisiones y Manuel Chaín, por UGT, leyeron los manifiestos respectivos.

Chaín al término de su intervención dedicó unas palabras para justificar la defensa de UGT al juez Garzón, frente a las críticas recibidas. «A eses -los críticos- quixera recordarlles que neste pais houbo un tempo no que calquera traballador polo feito de ter carné ou ser afecto a UGT era asasinado e enterrado nunha cuneta».

Antes de la manifestación UGT cumplió con la tradición de recordar a los afiliados fallecidos con una ofrenda floral en el cementerio de San Froilán.

El responsable de Comisiones Obreras cerró su intervención con un «mensaxe de alento» a los trabajadores afectados por despidos, expedientes de regulación de empleo o concursos de acreedores y citó a los Sykes, Ambulancais Lugo, Siemsa, Moyvesa, Pascual, Explotacións Cerámicas Españolas, Nostrus y Costiña,

Entre afiliados y simpatizantes de los dos sindicatos iba un nutrido grupo de trabajadores de Correos, con paraguas del color corporativo, que llevaron abierto todo el trayecto y que recogieron al final de la concentración.

La manifestación de la organización nacionalista fue la menos numerosa de los últimos años. No fallaron, sin embargo, los concejales del BNG en el Ayuntamiento de Lugo, ni el vicepresidente de la Diputación, Antón Bao, ni el parlamentario Fernando Blanco. El recorrido también fue más corto de lo habitual.

Ferreiro anunció al término de la manifestació una intensa campaña de movilizaciones para activar la negociación colectiva. También recordó que en septiembre empiezan las elecciones sindicales e hizo un llamiento a «todo o espectro ideolóxico» a implicarse en ellas. «Son máis importantes -dijo- que as políticas».