Una barrera aún infranqueable para algunos

La Voz

LUGO

La imponente apariencia de la torre que alberga las dependencias más antiguas del Parador vilalbés parece imponer efectivamente más allá de su aspecto y de su papel destacado en el paisaje urbano. Una medida como la de ayer tenía como objetivo, además de la presentación de los platos, fomentar el acercamiento de la gente al Parador. Su director comentaba, satisfecho, lo que le había comentado alguno de los asistentes: que era la primera vez que había entrado en las instalaciones.

Por ello, agregó, se intentó que la asistencia fuese variada y se invitó a personas de todo tipo, incluidos pensionistas y estudiantes. Al mismo tiempo, hubo rostros conocidos: así, en algún momento el presidente del patronato de la Fundación Hospital Asilo, José Apenela, coincidió con el director del Museo, Eduardo Ramil, y con el sargento de la Policía Local, José María Alonso.