El 80% de la obra de la depuradora ya está ejecutada y acabará en el verano

LUGO

21 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Si no surgen complicaciones, la construcción de la nueva planta depuradora de aguas residuales de Lugo estará acabada en el próximo verano. A estas alturas está ejecutado el 80% de la obra programada, según asegura la Confederación Hidrográfica do Miño-Sil, presidida por el lucense Francisco Fernández Liñares. Dice que está especialmente satisfecho de que su ciudad «vaya a ser una de las primeras de Galicia en tener sistemas de saneamiento y depuración modernos».

Lugo fue de las primeras ciudades gallegas en depurar sus aguas residuales. La planta que está en funcionamiento fue construida por decisión de la Xunta que presidió Fernando González Laxe. Ahora está muy avanzada la construcción de la nueva depuradora. A diferencia de lo que suele ocurrir con las obras públicas, en este caso, la Confederación asegura que, según la dirección técnica, la ejecución del proyecto avanza según el ritmo programado. Por tanto, todo indica que estará acabada en el próximo verano.

En estos momentos, como ya se indicó, está ejecutado el 80% de la obra prevista. Siempre según los datos facilitados por la propia Confederación, está cubierto el 40% de los trabajos de instalación de equipos. El organismo señala que «existe un proyecto de obras complementarias para la ejecución de la acometida eléctrica a la planta depuradora».

La nueva depuradora forma parte del proyecto de saneamiento integral de Lugo, que incluyó (aún está en fase de ejecución) una nueva red de colectores generales, dotada de pozos de tormenta. Debido a las características del lugar en que está ubicada, la construcción sigue -dice la Confederación- un riguroso plan de protección ambiental, para evitar que tenga incidencia negativa en el entorno. Por el mismo motivo, se optó por un sistema de depuración con eliminación biológica de nutrientes y de contaminación orgánica. Cuando la Administración eligió el emplazamiento de la nueva planta, un kilómetro más cerca de la capital que la actual, hubo vecinos que promovieron acciones legales.

El ex concejal lucense y presidente de la Confederación Hidrográfica do Miño-Sil, el socialista Francisco Fernández Liñares, señala que «las obras de saneamiento y depuración de Lugo suponen también la recuperación de algunas áreas para el disfrute de los ciudadanos ya que, además de los colectores, que discurren bajo tierra, lo ejecutado sobre rasante tiene un diseño creativo y adecuado al entorno».