Fernandinho abandona el Azkar casi seis años después de su llegada a Lugo, pero deja abierta la puerta para un posible regreso cuando remate su aventura rusa
06 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La referencia ofensiva del Prone ha emprendido viaje a Rusia. Fernandinho, santo y seña del gol en el cuadro de O Ceao durante las seis últimas campañas, ha puesto fin a su aventura en la ciudad de la muralla. Su nuevo vestuario será el del Dynamo Yamal. No obstante, el brasileño aseguró en su despedida que «el Azkar será el primer equipo con el que hable cuando regrese a España».
Fernandinho abandona el conjunto azulón como octavo mejor goleador de la Liga. Enviar el balón a la red ha sido su sueño y su obsesión. Y ahora, la marcha del brasileño ha dejado un sabor amargo en el Pabellón Municipal. La eterna sonrisa de los lucenses hace las maletas después de rechazar una oferta de renovación a largo plazo. Con él se van su magia y su ansia por alcanzar los que él llamaba «play ofes».
Su primer entrenador
Fernandinho irrumpió en Lugo en el 2004. Entonces, Tino Pérez dirigía a un Azkar que venía de luchar por el título de Liga. El técnico recuerda que el futbolista «apuntaba detalles de calidad y creación, algo que no abunda en la actualidad. Era muy imaginativo y quizás sólo le faltaba madurez y adaptación».
Parte de esa opinión la comparte Bruno García, técnico de Fernandinho durante las tres últimas campañas. El ferrolano explica que «para mí ha sido un placer entrenarlo. Es el jugador más creativo que he tenido. Era capaz de sorprenderme cada día».
Uno de los puntos de inflexión en la trayectoria de Fernandinho llegó en la Copa de España de Pamplona. En aquella ocasión, el brasileño tomó las riendas de un Prone que perdió la final. Fue designado el mejor del torneo. «Hasta entonces había estado irregular, pero después fue otro», asegura Tino Pérez.
Acerca de la operación que dio con el goleador en Lugo, Pérez señala que «quien arriesgó fue José Luis Iglesias. Había otras posibilidades de traer a jugadores con más experiencia en la Liga, pero el presidente me apoyó mientras que otros miembros de la directiva tenían más dudas. Hubo que pagar una cantidad antes de que fichase».
El «hermano» de Riquer
Durante cinco años, Fernandinho compartió el vestuario del Azkar con Alberto Riquer, que abandonó el club el pasado verano. El jugador madrileño hace memoria: «Recuerdo el primer día que entrenó con el equipo. Le costaba el tema del idioma, pero siempre estaba con buena cara. Era como un hermano pequeño para nosotros». «Como persona, es majísimo. Además, es muy trabajador. Ponía todo de su parte. Llegó muy joven y se fue haciendo en Lugo», añade.
Riquer vivió una experiencia en el Dynamo de Moscú de la que no guarda un grato recuerdo: «Tal vez fue la situación del momento. Íbamos de la mano de Miguel Rodrigo y todo se torció». Después de su paso por Rusia, recaló en el Prone.
Fernandinho emprende una nueva aventura. Ayer se despidió de Lugo. «Llegué aquí siendo un niño y aprendí mucho como jugador y como persona. El Azkar me acogió como a un hijo y ahora soy padre de un chaval gallego», dijo.