Sesenta años de conquistas en el tren

Gadea G.Ubierna

LUGO

En 1949 empezó a circular el Shanghai Express por la vía que une Galicia con Cataluña, la más larga de España y una de las que más despacio ha evolucionado

06 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La utilización de adjetivos como «desesperante» o, incluso, «insoportable» suele ser frecuente entre los pasajeros de los trenes que conectan Galicia con Cataluña para definir sus viajes, de entre 13 y 15 horas si se hace completo, o de 12 y media si se sale en Lugo. Pero si esto sucede a finales de 2009, cuando por fortuna ya no es tan frecuente tardar dos horas más de lo previsto o tener que llegar en autobús porque la locomotora decidió tocar fondo en un punto indeterminado del trayecto, ¿qué sería en 1949, cuando los primeros expresos empezaron a recorrer los 1.300 kilómetros de esta vía férrea?

A primeros de los años cincuenta, e incluso hoy, este tren era uno de los medios de transporte más concurridos entre los emigrantes y sus familiares, que, teniendo en cuenta que tardaban entre 36 y 37 horas, consideraban el desplazamiento una expedición en toda regla. En el conocido como Expreso de Shanghái se desayunaba, comía, merendaba, cenaba y dormía. Los más pudientes, se planteaban hacer la travesía más cómoda contratando un coche cama, y el resto escogía entre los asientos en primera, segunda o tercera clase.

Estas peculiaridades, que pueden parecer de película, se han mantenido hasta hace poco menos de un año, cuando todavía era posible recorrer las 15 horas de viaje sentado en un compartimento del antiguo Estrella Galicia junto a otras cinco o siete personas. Esta oportunidad de hacer amigos a la fuerza se acabó con la última renovación de trenes, que Renfe efectúo entre finales de 2008 y primeros de 2009 con la sustitución del Talgo diurno por un modelo Alvia y del Estrella nocturno por un Trenhotel.

Sin cambios

Pero hay otras cosas que se han mantenido casi intactas desde 1949, como, por ejemplo, la alternancia en los trayectos (el servicio diurno solo circulaba de A Coruña a Barcelona en días alternos hasta septiembre de 2008) o la aún imprescindible bifurcación de trenes en Monforte de Lemos, con transbordo incluido en el tren diurno para los pasajeros procedentes de A Coruña y Lugo. Estos montan a primera hora de la mañana, llegan a Monforte y esperan alrededor de media hora a los pasajeros de Vigo. Los enganches se han hecho durante sesenta años y todo parece indicar que seguirán haciéndose durante otros tantos. En los ochenta, llegaron a unirse otros convoyes Estrella como los procedentes de Gijón o Salamanca, que continuaban viaje hasta Barcelona con los de Galicia.

En las seis décadas de existencia de esta línea se han ido produciendo pequeños pero paulatinos avances en la duración de los viajes, en la comodidad de los pasajeros o en los servicios que se les ofrecen en el tren: el último, la gran velocidad entre Zaragoza y Barcelona. Ahora, solo falta que la siguiente revolución permita aparcar al Shanghái Express de por vida y que los 200 kilómetros por hora sean realidad en todo el trazado.