El alcalde denuncia que una persona lleva una década dañando material municipal. Secó varios árboles e hizo numerosos destrozos en maquinaria, pabellón y vertedero
24 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de O Páramo hace una década que sufre las agresiones de un vecino que se dedica a dañar las propiedades municipales.
La historia comenzó en 1999 cuando el equipo de gobierno que encabeza Gumersindo Rodríguez decidió plantar carballos para repoblar el campo de la feria, lugar emblemático del municipio y principal centro de actividades. Todos los ejemplares que plantaron, cerca de una treintena, secaron de manera misteriosa días antes del comienzo de las tradicionales ferias de primavera. Desde esa fecha todos lo años de manera sistemática secan árboles sin motivo aparente. «La prueba evidente es que se marchitan en otoño e invierno, justo cuando no les falta agua», dijo el alcalde.
Los árboles cuentan con un sistema de drenaje encaminado a que no les falten nunca ni agua ni nutrientes y a pesar de ello una gran parte continúan secando, presuntamente como consecuencia de algún producto químico. «Es curioso que en el caso de dos que están pegados, uno grande y otro pequeños, uno seque y el otro brote», asegura Gumersindo Rodríguez.
Los daños no se limitan únicamente a estos árboles. El candado del vertedero municipal aparecía roto varias veces y se produjeron incendios de basura, las cerraduras del polideportivo fueron reventadas o selladas y varias máquinas del parque móvil municipal sufrieron desperfectos.
Las sospechas, según regidor y vecinos, apuntan a una persona y la motivación puede ser «política», según Gumersindo Rodríguez.
Una de las actuaciones más sonadas se produjo cuando una treintena de vecinos que estacionó sus coches cerca del Concello para asistir a un mitin del PP en Lugo se encontraron con todas las ruedas deshinchadas.
Gumersindo Rodríguez ya se hartó de esta situación y manifestó que tras recoger todas las pruebas posibles sobre los actos vandálicos de los últimos años va a presentar la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil.