Una medida drástica que dio fruto

LUGO

Las familias de Recelle y Vilaxuste que reclamaban seguir con transporte escolar al colegio de Guntín siguen disponiendo en el presente curso de este servicio

22 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El anuncio por parte de la delegación de Educación de suprimir el servicio de transporte a nueve niños de las parroquias de Recelle y Vilaxuste, en Portomarín, al colegio público de Guntín ocasionó una reacción drástica e inmediata de las familias afectadas, encerrarse en la Casa Consistorial de Portomarín hasta que recibieran garantías de que iban a continuar con el servicio.

Estas dos parroquias están muy próximas al centro escolar de Guntín, colegio que mantiene el ciclo completo de la ESO. El interés para que los niños acudieran a ese centro era mutuo. Los padres los tenían a 5 minutos de casa y no tenían que cambiarlos de colegio al finalizar la educación primaria. Al centro también le interesa para no perder alumnos. Por esos motivos el Concello de Guntín abonaba el traslado de los nueve alumnos durante la última década hasta que anunció que iba a dejar de hacerlo.

La confirmación por parte de las autoridades de que iba a suprimirse el servicio hizo que los padres decidieran presentarse en el Concello el 29 de noviembre del 2007 e iniciar un encierro indefinido. Los autores de la protesta se presentaron en el Concello por la mañana acompañados de buena parte de sus familias y se instalaron en el salón de plenos.

El encierro duró varios días hasta que consideraron que su protesta había tenido el eco suficiente, aunque nadie les garantizó que iban a solucionar su situación.

Dos años después de aquella original protesta los niños de las parroquias de Recelle y Vilaxuste están utilizando sin ningún problema como hicieron siempre el transporte escolar que cada mañana los traslada desde la puerta de sus domicilios hasta el vecino colegio de Guntín y luego los devuelve con sus familias.

Sus familias están satisfechas por poder casi ver desde alguna de sus casas como sus hijos salen al recreo por estar el centro educativo muy próximo a sus domicilios. La original protesta tuvo por lo tanto en este caso un final feliz para unas familias que lucharon por sus hijos.