El joven fondista lucense espera dar esta temporada un salto cualitativo al dedicarse en exclusiva al entrenamiento
19 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Tras concluir su licenciatura en Biología, Carlos Villamor (Lugo, 1985) se ha propuesto dedicarse esta temporada en cuerpo y alma al atletismo. Ha fichado por la Gimnástica de Pontevedra, dobla sesiones, y espera dar un salto cualitativo en cuanto a marcas y resultados.
-¿Cómo lleva la dedicación exclusiva al atletismo?
-En teoría estaré así hasta enero. Durante mucho tiempo hubo cosas de las que me privé, que no pude hacer. Ahora voy a utilizar el cros como base. Si no, no alcanzaré la capacidad que necesito. Desde primeros de octubre hago una media de 150 kilómetros semanales.
-¿Notó el cambio?
-Me costó acostumbrarme. Es que venía de hacer 80. Me adapté bien, y no he tenido ninguna molestia, ni noto el cansancio muscular. Además, mi entrenador, Mariano Castiñeira, es traumatólogo, y este año he empezado a trabajar en el fisioterapeuta, con Manolo Mayo.
-¿Dónde entrena?
-Por el Rato, las dos mañanas en las que doblo sesión. Por la tarde en el parque del Miño. Cambia con respecto a Santiago, que entrenaba solo, y se nota. Aquí lo hago por la mañana, pero a la tarde nos juntamos un grupo de unos cinco o seis.
-¿Por qué Lugo da tan buenos fondistas y mediofondistas?
-Siempre hubo mucho nivel. Desde Tito Margaride a Sandra Aguilar, Alberto Álvarez, María Abel, ahora Gustavo Platas... Pero también hay buenos lanzadores, con José Manuel Vila o Mercedes de Santaló. Quizá lo que más influye es que los entrenadores sean más específicos de estas disciplinas. Y bueno, lo más sencillo es poner a alguien a correr, pero también lo más sufrido.
-El haber terminado su licenciatura, ¿le facilita entrenar?
-Antes, entre las clases, y el atletismo, tenía el día ocupado de ocho de la mañana a diez de la noche. Yo soy muy meticuloso, y necesito estar ocupado, si no, noto que me falta algo. Prácticamente pienso todo el día en el atletismo. Pero en enero empezaré un máster.
-Ha sido el primer gallego en la popular de San Martiño, en Ourense. ¿Seguirá con el asfalto?
-De este tipo de carreras se aprovecha mucho. Coges el ritmo... Pero mi próxima meta es el cros de Soria [el 29 de noviembre], porque mi objetivo invernal es el campo a través.
-¿Cuál es su expectativa?
-En el cros, meterme entre los 20 primeros en el Nacional. En pista, el 5.000, intentar bajar de los 14 minutos, que es una barrera psicológica. Espero que sea el año de mi explosión.
-¿Y sus sueños?
-No voy a negar que alguna soñé que corría en los Juegos Olímpicos. Es la cita más importante para un atleta. Pero hay que mejorar mucho, dar la talla... Sólo van unos pocos privilegiados, y lo importante es que nadie meta pájaros en la cabeza.