El ciclista que congela el cronómetro

LUGO

Nelson Oliveira, medalla de plata en el Campeonato del Mundo sub-23 de contrarreloj, sueña con dar el salto a profesionales después de una gran temporada

09 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Cidade de Lugo cuenta en sus filas con una de las grandes promesas del ciclismo portugués. Nelson Oliveira, de veinte años de edad, consiguió hace unos días la medalla de plata en el Mundial de Suiza. Fue en contrarreloj individual, en categoría sub-23. Ahora, cuando la temporada toca a su fin, el luso sueña con que su carrera profesional siga creciendo.

La segunda posición alcanzada en el Campeonato del Mundo llegó por sorpresa para Nelson. «Pensaba acabar entre los diez primeros, pero no en subir al podio. Cuando entré en meta vi que sólo el australiano me había superado. Me acordé del sufrimiento que padecí durante los cuarenta minutos que duró la prueba, pero mi felicidad fue enorme», explica el afable deportista portugués.

Sacrificios por doquier se vieron recompensados en Suiza. «El circuito estaba plagado de falsos llanos y se hizo durísimo», recuerda Oliveira. Además, tuvo que someterse a un proceso de adaptación a la que sería su montura. «Me enviaron una cabra de Estados Unidos y entrené durante semanas. Me costó habituarme, pero al final le saqué rendimiento», dice.

Sacrificio

El ciclismo exige una dedicación que, en ocasiones, lleva a sus practicantes a atravesar períodos de dudas. Nelson Oliveira recuerda que hubo un momento en el que estuvo a punto de abandonar: «Hace seis años pensé en estudiar o trabajar. Pero mi padre me convenció para que siguiese con la bicicleta».

Después, llegaron los triunfos y las satisfacciones. Pero el corredor luso no pierde de vista su futuro a largo plazo: «El ciclismo es mi vida, pero aún estudio para asegurarla».

Declarado admirador de Lance Armstrong, considera a Alberto Contador «un excelente ciclista». «Ambos son de características similares, pero uno es más viejo que otro», dice. Pero si alguien le sorprendió en el pasado Mundial fue Cancellara. «Cuando está inspirado, hace cosas de otro mundo. Lo vi correr y volaba. Llevaba una cadencia de pedaleo que nunca había visto», afirma.

Ganador sin querer

Cuando todavía era júnior, Nelson Oliveira dio una exhibición en la Vuelta a Rioja. Se adjudicó la general y las tres etapas. «En una de ellas quería que ganase un compañero. Llegamos juntos a la meta y levantamos los brazos al mismo tiempo. La foto finish decretó que yo era el vencedor. Vencí sin querer», recuerda con una sonrisa. Ahora, la vista está en seguir creciendo de cara al futuro.