Centenares de personas se concentran estos días en las inmediaciones de la escuela de idiomas de Lugo para matricularse en el nuevo curso. La gran afluencia está provocando largas colas, en algunos casos de más de tres horas, a las puertas del edificio situado en la ronda del músico Xosé Castiñeira.
«La gente está indignada porque hay que hacer dos veces la misma cola. La primera para hacer la reserva en el grupo en que quieres matricularte. Si hay plaza, te dan el papel de reserva, sino quedas en lista de espera. Después tienes que ir al banco a pagar las tasas, volver a la escuela y volver a ponerte a la cola», detalló ayer Ana, una alumna de segundo de inglés que llegó a las nueve menos cinco de la mañana y no logró completar el proceso de inscripción hasta cerca de la una.
Los alumnos también se quejan de que no haya número para esperar. «Como no dan tique para guardar turno, perdemos toda la mañana en la cola, no podemos ir a ningún lado y, encima, con este sol...», criticó otro estudiante. Y lamentó: «Gente que llevaba una hora esperando cuando cerraron a mediodía tuvo que volver a empezar la cola por la tarde».
Por su parte, la dirección del centro asegura que el personal está «completando el horario de oficina con creces». «Ayer [por el martes] el personal de oficina estuvo matriculando hasta las 15.30 horas, cuando el horario es hasta las 14.00 horas; y a las 15.45 tomó el relevo el equipo directivo [...] Además, estamos avisando de que vamos a cerrar a las siete y media de la tarde, cuando el horario oficial es solo hasta las siete», subrayó la directora, Ana María Alonso Varela. También recordó que están abriendo tres tardes (lunes, martes y jueves) en lugar de las dos exigidas.
Inscripción escalonada
La docente achaca las largas esperas que se están produciendo a los cambios impulsados recientemente por la Consellería de Educación en los plazos oficiales de matrícula. Según explicó, otros años la inscripción se realizaba de manera escalonada, «por tramos», por lo que las colas eran mínimas. Sin embargo, en esta ocasión el grueso del alumnado fue convocado por la Xunta para la semana del 21 al 25 de septiembre. Por este motivo, en las largas hileras que se forman estos días conviven alumnos nuevos, alumnos con traslados, alumnos procedentes de That's English, alumnos que aprobaron o que suspendieron los exámenes de septiembre, así como estudiantes de las pruebas de clasificación o de enseñanza libre, entre otros.
«El problema no radica en las plazas que oferta la escuela ni en que no haya 'número de carnicería', el problema radica en los plazos. El cambio en los plazos ha sido el error», afirmó. «Las semanas anteriores fueron relajadas porque apenas tenía que venir nadie a matricularse», concluyó. Por el contrario, esta están «desbordados».