Una vida dividida en tramos

Sergio López

LUGO

La afición por los coches a escala hace que amantes de las cuatro ruedas se reunan durante las tardes de verano en torno a un circuito para probar sus prototipos

30 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Carlos Sainz, Ayrton Senna o, más recientemente, Fernando Alonso y Sergio Vallejo están entre sus ídolos. Las cuatro ruedas dan rienda suelta a su imaginación. Saben que una vez atraviesen la puerta del local donde se reúnen deben fijar los cinco sentidos en la carretera. Pero la libertad que les da el circuito a escala hace que, por un momento, se sientan auténticos pilotos de rali o Fórmula 1. Los coleccionistas de coches en miniatura aseguran que ya de pequeños una maqueta a escala presidía sus cunas.

Las vacaciones estivales y los fines de semana son, para muchos aficionados, un buen momento para practicar su hobby. En ocasiones se pasan hasta 8 horas modelando sus coches. Los pintan, les cambian las pegatinas, los lijan, hacen ruedas nuevas y modifican el ancho del vehículo. Todo para que, como en el tuning , sus coches sean diferentes a los del resto de competidores. La diferencia es que, en este caso, las modificaciones se realizan con masilla, pinzas, un cuter y pequeños pinceles. El tamaño de los vehículos les obliga a trabajar con un cuidado extremo.

Velocidad a escala

El tamaño de estas miniaturas suele ser de 1:32, pero en las competiciones también entran a concurso coches de escalas superiores. Los vehículos cuentan con ruedas, ventanillas, alerones e incluso motor. Sin embargo, como si de un innovador automóvil ecológico se tratase, funcionan con electricidad. Sus dueños, con sumo cariño, los limpian y los meten en sus cajas después de cada carrera. Los modelos son reproducciones a escala de cualquier coche de calle. En los circuitos el espectador se puede encontrar desde un Seat 600 hasta un Porsche 911 Turbo. En la mayoría de los casos las maquetas imitan a las versiones de competición de estos vehículos. Aunque, como en cualquier rali, antes de la carrera un todoterreno de la Guardia Civil hace un primer paso por el tramo por el que correran los pilotos. Es decir, incluso los pequeños detalles se tienen en cuenta.

Los paisajes por los que corren los pilotos son de lo más variado. Normalmente es complicado que los organizadores de estas carreras puedan hacer una reproducción exacta de los tramos en los que compiten Dani Sordo o Sergio Vallejo. Sin embargo, algunas pistas cuentan con zonas con tierra y asfaltos con una fina capa de harina que simula los trazados con nieve. Asimismo, como sucede en el mundo real, en estas pistas también se corre el Rali San Froilán. En el mes de octubre.