Lamento por la reducción de la actividad en un centro docente que «estaba ben montado»

La Voz

LUGO

La supresión de la ESO en Abadín fue una realidad a comienzos del curso pasado. A los padres no les quedó más remedio que matricular a los hijos en otros centros tras meses de protestas. Concentraciones y cortes de tráfico en la N-634 se sucedieron a lo largo del 2008, pero resultaron medidas infructuosas.

Begoña Rico recuerda que estudió en el CEIP Iglesia Alvariño cuando las siglas EGB dominaban la vida escolar de niños y adolescentes. Eran tiempos en los que la población escolar del municipio superaba las cifras actuales, aunque las instalaciones resultaban atractivas: «Tiña laboratorio, estaba ben montado», afirma. «Foi unha alegría estrear o colexio novo, aquilo tan moderno», dice la madre, recordando el contraste entre la escuela de Baroncelle, a la que había acudido antes, y el centro docente de la capital del municipio. Su marido también pasó por el colegio abadinense.

Directiva

Begoña Rico forma parte de la directiva de la asociación de padres del CEIP Iglesia Alvariño, en donde su hija, Lucía, va a cursar cuarto de Primaria. Está claro, pues, que las instalaciones prestan servicio a la población escolar de menos edad, aunque Rico echa de menos los tiempos de más alumnos en esas aulas.