La brucelosis aún sigue presente en algunas zonas. Aunque en los últimos años se han dado pasos para su erradicación, aparecen casos, como ocurre, por ejemplo, en el municipio de Abadín. Los datos facilitados ayer por la Consellería do Medio Rural asignan a este concello 22 de los 27 casos con explotaciones positivas que se registraron durante el año pasado.
Las valoraciones ofrecidas ofrecen versiones contrapuestas. Por un lado, la Consellería localiza en Abadín «o único foco» que se mantiene activo con incidencia sobre el ganado bovino, si bien fuentes de dicho departamento aseguran que se han tomado todas las medidas necesarias para intentar erradicarlo.
Por otro lado, las medidas que se adoptan tras la aparición de casos incluyen aspectos como el sacrificio de los animales positivos, el vacío sanitario -situación semejante a la cuarentena- en los que estuvieron en contacto con los afectados o el control de las explotaciones.
Mientras tanto, la cuestión se vive con inquietud en parroquias como Labrada, que está situada en la parte alta del municipio y en la que las explotaciones de ganado vacuno de carne son una abrumadora mayoría frente a las mixtas, que conjugan producción cárnica y láctea, y a las de leche. Ganaderos de la parroquia aseguraron ayer que solo en lo que va de año se hicieron seis vacíos sanitarios en la parroquia, con el consiguiente sacrificio de las reses. Además destacaron que las condiciones se habían endurecido en los últimos tiempos: ahora, tras un caso positivo, se decreta el sacrificio de las reses, mientras que antes se repetía el sangrado si aparecía un caso.
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Así se expresó ayer Henar Román, ganadera y presidenta de la comunidad de montes de la parroquia. Dos partes, representantes de la administración autonómica por un lado y ganaderos de la parroquia por otro, se reunieron en días pasados, según explicaron ayer miembros del segundo grupo. Román incluso sostuvo que las condiciones exigidas en Abadín eran más duras: «Os baleiros de aquí -dijo- non se farían aplicando os criterios doutros lugares».
Según la Xunta, en los dos últimos años no ha habido casos en el ganado ovino y caprino.