Sentarse bien, nadar, evitar la obesidad, practicar ejercicios de relajación o evitar los saltos y las vibraciones ayuda a prevenir, moderar o incluso a evitar el dolor de espalda. Un mal que afecta a entre el 83 y el 85% de la población mundial, según afirmó ayer el jefe del servicio de rehabilitación del Xeral-Calde, Jesús Vázquez Gallego, encargado de clausurar la primera «escuela de espalda» del complejo lucense.
Alrededor de treinta personas con dolor o patologías vinculadas a la parte posterior del torso asistieron al curso, que se estructuró en diez jornadas: tres teóricas y siete prácticas. «En las clases se explicaron medidas preventivas y ergonómicas para evitar el dolor de espalda, y consejos adaptados para cada actividad», indicó el médico. No en vano, tanto personas que trabajan sentadas frente a un ordenador, como amas de casa, operarios de industria o trabajadores del sector agrícola padecen este tipo de molestias. El seminario pretendía que «la gente aprenda a trabajar con su dolor para tener menos episodios agudos, ir menos a urgencias y tomar menos medicación, como analgésicos o calmantes, que son muy fuertes para el estómago».
«Faja» de columna y abdomen
Los profesionales incidieron en la necesidad de fortalecer los músculos de la columna y el abdomen. «Son la faja natural fisiológica que protege las vértebras», precisó Vázquez Gallego, a quien ayer acompañaron: el director médico del Xeral, Félix Rubial; el director de docencia; y el jefe del servicio de medicina preventiva, Carlos Quintas. Realizar ejercicios de relajación, como yoga o taichí, contribuyen al descanso de la espalda y a prevenir complicaciones como hernias discales.
Está previsto que durante el otoño se celebre una nueva edición de esta escuela.