Jorge Rodríguez (Buenos Aires, 1956) es presidente de la Asociación de inmigrantes y retornados rioplatenses de Lugo, y padre de Maxi, un renombrado deportista local que triunfa más allá de su discapacidad visual.
-¿Cuál es la diferencia entre inmigrantes y retornados?
-Inmigrante es aquel que viene con una nacionalidad definida y retornado es aquel que, o bien nació en España y emigró o adquirió la nacionalidad, pese a haber nacido en otro país, gracias a sus padres
-¿Por qué eligió Lugo al retornar?
-Porque teniendo una madre de Becerreá y un padre de Taboada me siento lucense. Después quise crear un lugar de acogimiento para los que como yo, necesitaban un espacio de encuentro y de información u orientación en cuanto a trámites, o para preservar nuestras tradiciones, como el mate o el tango.
-¿Es fácil preservar aquí las raíces?
-Aquí empecé con la afición por el tango. Como pasa con la salud, las cosas se valoran a distancia, cuando se pierden y no cuando las tenemos a mano. Nosotros como los gallegos tenemos en los genes el poder o querer emigrar, por eso nos comprenden tanto. Preservar nuestra cultura es tener presente esa morriña de lo que pasa en nuestros países. Generalmente la razón por la que alguien decide emigrar es económica, por eso tantos argentinos llegaron aquí hace seis o siete años.