El parón que está sufriendo el sector de la construcción está arrastrando tras de sí a importantes empresas que dependen de su actividad. Una de ellas es Fibranor, instalada en terrenos que pertenecen a dos concellos, Rábade y Begonte. La maderera invirtió en el año 2000 en las instalaciones 11.000 millones de pesetas para modernizar y ampliar la producción. Las obras permitieron aumentar la plantilla en cien personas más. Las obras posibilitaron al grupo Finsa disponer de nuevas líneas de producción de tableros de fibra, principal actividad a la que se dedica esta empresa para poder abastecer su mercado.
La decisión de Finsa de recurrir a un ERE temporal, aunque no sea de extinción de contratos como el de Pascual, supone un nuevo varapalo para la comarca chairega, especialmente porque se trata de una de sus empresas con mayor proyección dentro de la provincia.
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En los próximos días se conocerán más aspectos de lo que supondrá la propuesta de la empresa en relación con la planta de Rábade y los sindicatos consultarán su opinión a los trabajadores en asamblea.
En los últimos días los comentarios acerca de la presentación de nuevos ERE en la provincia de Lugo cobran cada día más fuerza. Otras importantes empresas podrían estar próximos a comunicar una decisión similar a la de Fibranor a sus plantillas.