En la letra pequeña del reverso de las entradas del concierto de Serrat ponía, entre otras muchas cosas: «Se ruega la máxima puntualidad. Es potestad de la organización permitir el paso una vez comenzado el espectáculo». Por este motivo, el grupo de personas que el pasado jueves se quedaron sin ver al cantautor catalán por llegar entre cinco y diez minutos tarde, tienen pocas posibilidades de recuperar el dinero de la entrada (30 euros la normal y 25 la de visibilidad reducida).
Algunas de estas personas eran de A Coruña y Monforte y, al llegar al auditorio Gustavo Freire, se encontraron con unos carteles en los que ponía que en cuanto comenzara el recital, se cerrarían las puertas. Pero esto es algo que vieron al llegar, no antes porque, aunque la advertencia apareciera en las entradas, no es habitual leer la letra pequeña de las mismas.
Por otra parte, al tratarse de un concierto y no de una obra de teatro, la decisión de cerrar sorprendió a quienes se quedaron fuera.
Otra de las circunstancias que molesta a quienes no pudieron ver al cantautor es que, al ser de fuera, no sabían con certeza dónde está el auditorio Gustavo Freire. Algunos de ellos afirmaron haber buscado la ubicación en Google y afirmaron que apareció como dirección avenida de A Coruña sin número. Este fue el motivo por el que una pareja de Monforte perdió bastante tiempo buscando el desvío hacia el parque de A Milagrosa y, por lo tanto, la causa de su retraso.
Personal municipal
Antes de que Serrat terminara de cantar la primera canción, personal del auditorio ya estaba explicando a la gente que no podrían disfrutar del concierto por haber llegado tarde.
El auditorio es una instalación municipal, por lo que el personal del mismo depende del Concello. Así lo explicó el hombre que estaba en la puerta peleando con el incrédulo grupo de coruñeses, a quienes aconsejaba que pusieran una reclamación en el Concello o en la entidad organizadora, Caixanova.
Fuentes municipales recordaron ayer que en la entrada al concierto se indicaba la necesidad de llegar pronto, y señalaron que las reivindicaciones hay que hacerlas en la entidad de ahorro y no en el Concello, que no tiene responsabilidad.