El menor que llevaba en paradero desconocido once días llamó ayer a su progenitora arrepentido de su fuga
01 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Villy Rico Vidal escuchó ayer la voz de su hijo Suso después de once días tratando de saber de él y preguntándose si se encontraría bien. El menor se fugó el pasado día 21, según denunció la madre, de un centro de acogida de Monterroso, el de las Obreras de Jesús, donde había llegado el día anterior. Ayer, sobre las siete de la tarde, Villy recibió una llamada telefónica del menor en la que le comunicaba que estaba bien y que durante todos esos días lo habían acogido en sus casas varios de sus amigos.
«Estoy muy contenta -confesó- estuve hablando con él y está bien, limpio y alimentado. Me dijo que se arrepiente de lo que hizo y que no era consciente de que se iba a montar tanto jaleo».
Madre e hijo comparecerán hoy en el departamento de menores de la Xunta para aclarar la situación. Suso no quiere volver a ningún centro de menores, según asegura su progenitora. Tiene trabajo y sobre la base del diálogo madre e hijo solucionarán sus diferencias y volverán a convivir, según asegura Villy Rico. La madre repartió carteles con la foto del adolescente por diferentes lugares, entre ellos la estación de autobuses. Ayer fueron retirados.
La fuga
El adolescente llevaba once días en paradero desconocido. Según su madre, pidió el ingreso voluntario en el centro de las religiosas de Monterroso porque allí pensaba reencontrarse con una joven. Pero, cuando llegó allí su amiga estaba de fin de semana y no pudo verla. Al día siguiente, es decir, el pasado 21, decidió fugarse. Aprovechó que las religiosas habían llevado a un grupo al partido del Breogán. Suso dijo a la responsable del grupo que necesitaba ir al baño y ya no volvió a reunirse con sus compañeros.
Durante su corta estancia en el centro de menores parece ser que el joven no tuvo ningún problema en acatar las normas. Le pidieron que se sacara el piercing y lo hizo y tampoco puso ningún problema para cortarse el pelo cuando se lo pidieron. Se supone que planeaba una estancia corta en el centro porque llegó sin equipaje.
Su madre acudió a comisaría a presentar una denuncia por la desaparición de su hijo y, según aseguró ayer, la policía no la llamó hasta el día en que salió su llamamiento en los medios de comunicación. Lo hicieron para interesarse si el adolescente había vuelto a casa.