Dadas las especiales características del municipio de Cervantes, que constituye el meollo de Os Ancares lucenses, su medio natural será el principal determinante del futuro Plan Xeral de Ordenación Municipal. Su redacción está en la fase preliminar de elaboración de estudios y recogida de datos estadísticos y de situación.
El 80 por ciento del territorio municipal está afectado por el Plan de Recursos Naturais, por lo que cualquier actuación o planificación tiene que estar en consonancia con lo establecido por la Administración autonómica para estos espacios.
Sin embargo, en las actuaciones realizadas los técnicos consideran que esa circunstancia acota muchas actuaciones pero también ofrece muchas posibilidades. Argumentan que se trata de un entorno natural muy poco degradado en el que se puede actuar para garantizar su conservación. El Plan de Recursos afecta a toda la montaña de la parte oriental de la provincia y es la base para la creación del parque natural anunciado por Medio Rural.
Según los técnicos, las posibilidades a la hora de redactar el planeamiento de un municipio como el de Cervantes son tanto en el aspecto turístico como en el económico, además del medioambiental. Matizan que limita mucho determinadas actuaciones y prohíbe otras, pero eso no quiere decir que se cercene el urbanismo.
Sin embargo, sí es necesario tener en cuenta la incertidumbre existente en estos momentos con respecto al parque natural. En este sentido, si los trabajos del planeamiento van más rápidos que los del parque, todo el plan tendrá que ser elaborado respetando las disposiciones en el ámbito natural y medioambiental para evitar que se quede anticuado al poco tiempo de su aprobación.
Otro factor a tener en cuenta es la demografía, que es uno de los elementos de presión en las áreas más pobladas.En el caso de Cervantes ocurre lo contrario, por lo que los aspectos urbanísticos tienen mucha menos importancia. Los redactores del plan consideran que las áreas de expansión apenas serán necesarias dado que todas las aldeas están afectadas por el proceso de despoblación, con lo que las necesidades de terrenos para nuevas edificaciones mínimas y están cubiertas con la extensión actual de los núcleos tradicionales.
En todo caso, la ordenación urbanística tendrá alguna incidencia en la capital del municipio, San Román, pero incluso esa localidad también pierde habitantes. En el último siglo la población del municipio quedó reducida a poco más de la cuarta parte. En el año 1900 estaban censadas 7.000 personas y en el 2007 solamente había 1.840 residentes.
Los redactores consideran que el planeamiento puede y debe favorecer las potencialidades del municipio. En este caso se centran en el desarrollo del turismo, que en este caso está vinculado a la naturaleza en sus diferentes aspectos. Según consta en los estudios preliminares, en Cervantes ya existe tradición a la hora de contemplar el territorio como escenario de valores naturales, dado que Os Ancares fueron declarados hace muchos años reserva natural de caza.
Con respecto a la agricultura y a la ganadería que subsisten, los técnicos entienden que las medidas proteccionistas no tienen por qué limitarlas. En las zonas declaradas suelo rústico de protección agropecuaria se podrán hacer granjas de ganado, e incluso otras actuaciones vinculadas a la actividad rural.