Al Hospital da Costa se le complica aligerar las esperas en consultas de cardiología por la falta de especialistas

La Voz

LUGO

«Este hospital ten cadros de persoal moi axustados, que é necesario cubrir na maioría das ausencias», situación que se agrava ante las «importantes dificultades que atopan este tipo de hospitais para a provisión de especialistas». Una vez más, la realidad confirma esas conclusiones del Consello de Contas de Galicia sobre el Hospital da Costa. Cinco meses después de que el propio director-gerente admitiese un «grave problema» en las consultas de cardiología, el propósito de aligerar las listas de espera vuelve a complicarse por la falta de especialistas pues ahora tiene uno menos. Dos cardiólogos a jornada completa, uno a media y un internista de apoyo comenzaron en septiembre el plan de choque diseñado por la gerencia para reducir los pacientes pendientes de una primera consulta, para procurar atenderles antes y, también, para no tener que obligarles a hacerse determinadas pruebas en centros de Lugo y A Coruña. Opciones limitadas Ahora, en Cardiología del Hospital da Costa quedan tres médicos «traballando a esgalla», aseguraron las fuentes del Servizo Galego de Saúde consultadas. Sin confirmación ni desmentido oficial, otros sanitarios sostiene que continúan dos cardiólogos, uno a jornada completa y otro a media, más la internista de apoyo, que evalúa inicialmente a los pacientes y solicita las primeras pruebas. Las opciones de encontrar cardiólogos dispuestos a trabajar en hospitales como el mariñano de Burela o el asturiano de Jarrio son realmente limitadas, algo en lo que coinciden gestores de ambos centros sanitarios y otros autoridades. De hecho, en el Hospital da Costa, Cardiología suma más de tres años con la plantilla médica sin cubrir al completo, pese a las numerosas y repetidas gestiones realizadas por la gerencia en prácticamente todo el territorio español e incluso en países vecinos. Las estadísticas oficiales indican promedios, no el tiempo que realmente transcurre desde que un paciente pide cita para una primera consulta hasta que es atendido. Esos datos apuntan que la situación en Cardiología mejoró entre junio, cuando el servicio aún no había sido reforzado, y diciembre del año pasado. Remató el primer semestre del 2008 con una tardanza media de 91 días y 136 usuarios pendientes de atención. El tercer trimestre concluyó con un promedio de 88 días de demora y 158 ciudadanos en espera. Si en esos períodos el hospital mariñano duplicaba los tiempos medios gallegos, comenzó el año actual con 42 días (uno más que el autonómico y 46 menos que tres meses antes) y con 117 pacientes aguardando una primera consulta. Saturación Queda por ver cómo repercutirá la nueva situación en la agilidad de las consultas de Cardiología o en la derivación de pacientes a otros centros. Julio Villar, director autonómico de Asistencia Sanitaria, admitía a mediados de noviembre «a demanda [asistencial] pendente», aunque preveía «normalizar a situación plenamente no primeiro trimestre do 2009».