Encarcelados los principales responsables de una organización que traía droga de Brasil oculta en grandes piezas metálicas mediante una empresa de transportes
17 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La denominada Operación Pinguin, llevada a cabo por la Guardia Civil de Lugo, acabó con la detención de un total de siete personas, presuntamente vinculadas con una organización que se dedicaba a introducir cocaína en Galicia a través del aeropuerto madrileño de Barajas. La droga destinada a la capital lucense venía oculta en engranajes de máquinas. Entre los detenidos hay tres vecinos de Lugo, entre ellos un conocido empresario de hostelería, responsable de varios negocios de copas ubicados en el centro y también de una tienda outlet.
De los siete detenidos, seis fueron llevados en la mañana de ayer a presencia de la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de la capital lucense que fue quien dirigió la operación. El séptimo fue liberado previamente por la Guardia Civil tras prestar declaración.
Pasadas las nueve de la noche, según informaron diversas fuentes, todavía continuaban declarando alguno de los detenidos. Se desconocía cuantos de ellos ingresaron en prisión. Varias fuentes apuntaron a que la juez dejó en libertad a uno de los apresados y, al parecer, los otros cinco iban a ser ingresados en prisión.
Entre los detenidos está A.M.P., de 19 años, vecino de A Coruña, considerado como el receptor de la droga. En la lista figuran tres lucenses, D.E.S.G., de 25 años; A.M.S.P., de 31 y R.R.C., de 39. Otros de los apresados es J.L.A., de 32 años, vecino de Vilanova de Arousa (Pontevedra). La sexta persona detenida en el transcurso del operativo fue A.M.P., de 29 años, domiciliado en A Coruña y administrador principal de la empresa destinataria del envío. Este hombre, de acuerdo con la versión oficial dada a conocer ayer por la Guardia Civil de Lugo fue detenido en el aeropuerto de Alvedro instantes después de desembarcar de un avión en el que se había desplazado.
La primera de las detenciones fue practicada en la mañana del pasado martes y fue la del receptor de la droga. Por la tarde fue cuando apresaron al administrador de la empresa.
Larga investigación
La larga investigación del grupo fue llevada a cabo por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo (EDOA). Los agentes lucenses comenzaron las pesquisas hace varios meses y contaron con la colaboración de funcionarios de la Interpol e incluso de la fiscalía de un país europeo que fue a donde llegó inicialmente el envío de droga.
El equipo del EDOA contó con la colaboración de funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera de Galicia y sus homólogos europeos que participaron en el dispositivo de entrega vigilada de la mercancía.
Cuando la droga entró en el aeropuerto de Barajas, las cajas fueron custodiadas por una funcionaria de aduanas hasta que la Guardia Civil se hizo cargo de la misma, con el apoyo del personal de aduanas. Con posterioridad la mercancía fue enviada a la comandancia del instituto armado de Lugo donde fue guardada hasta que todo estuvo preparado para hacer el acto de entrega en las instalaciones de la empresa de Culleredo en la mañana del pasado martes. Fue en ese momento cuando comenzaron las detenciones.