Con la pólvora en el microondas

LUGO

El Azkar es el equipo de la Liga Nacional que menos goles ha marcado desde que se dejó atrás el parón liguero. La media del Prone no alcanza los tres tantos por partido

18 dic 2008 . Actualizado a las 11:01 h.

El revólver del Azkar se ha entumecido. Los lucenses, que aún sueñan con colarse en la Copa de España, tratan de secar la pólvora en el microondas para reencontrarse con su mejor versión. El parón liguero, en el mes de octubre, se convirtió en un proceso gripal para los resultados cosechados por los de O Ceao. Los de Bruno García han pasado de ser el tercer mejor artillero de la competición, por detrás de Inter Movistar y ElPozo, a arrojar el balance más pobre de la Liga Nacional de cara al marco contrario durante las ocho últimas jornadas.

Después del parón, el Prone ha rubricado veinte tantos en ocho partidos. Una media de 2,5 goles por compromiso que obliga a gestionar los esfuerzos defensivos para obtener máxima rentabilidad. Cada error se paga a precio de oro cuando la pólvora está mojada y el Azkar se ha desplomado desde la cuarta a la undécima posición. De hecho, pese a que los lucenses han disputado un choque más que muchos de sus adversarios, suman veinte dianas en ocho comparecencias, dos menos que el Lobelle, que ha descansado una jornada después del paréntesis.

El Benicarló, que es la escuadra con menor número de goles a favor de la Liga, ha sumado tres dianas más que el Azkar después del Mundial de Brasil. Y eso a pesar de que los de Miki tuvieron que atravesar una jornada de descanso.

La sequía realizadora se ha agudizado de manera especial a lo largo de las tres últimas jornadas, en las que los lucenses han firmado un único tanto en cada uno de los encuentros ante Carnicer, Lobelle y Barcelona.

Y todo ello aunque los azulones cuentan en sus filas con Fernandinho, el cuarto pistolero más rápido de la Liga con catorce dianas. El brasileño sólo es superado por Wilde, Fernandão y Jaison.

Pese a que el Azkar no acaba de encontrar el camino hacia la portería rival, los componentes del primer equipo tratan de restar trascendencia al dato para que esquivar la obsesión. Bruno García, técnico de los azulones, explica que «cuando las cosas no salen, viene la ansiedad y el estrés por querer hacerlas bien. Creo que, por trabajo, afrontamos el choque ante el Cartagena en las mejores condiciones posibles. En el primer tramo de competición nos encontramos bien, cómodos y marcando. Ahora me gustaría que llegase una victoria que reforzase nuestro esfuerzo, por actitud y compromiso».