Los miembros de la peña barcelonista San Miguel se ríen con la buena racha de su club y que los socios de la peña madridista Monte Castelo presumen de títulos
14 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Sergio y Brais Paleo, como buenos aficionados del Barça, están acostumbrados a sufrir. «En 2007 levabamos dez puntos de ventaxa e deixamos ir a liga», recuerda el padre, que pronosticó un 4-0 para el clásico de anoche.
Su hijo esperaba un 4-1. Palo y astilla esperaban el derbi con ansia, «anque este tipo de partidos tiñan moita máis emoción cando estabamos moi igualados». Esta vez, afirman sin rubor, «vamos de sobrados».
Brais -«que naceu en bo ano, no 1992, cando gañamos a Champions», destaca su padre- ya conoce el «impresionante) espectáculo de un derbi en el Camp Nou. Con tan solo 9 años acompañó a su progenitor a un Barça-Madrid, que acabó 1-1. Al estadio coruñés de Riazor se desplazan cada temporada para ver a su equipo.
Habituados a ver cómo triunfan los blancos, «últimamente, os luns, tócanos rir a nós», comentan. Algunos encuentros los siguen desde casa y entonces se suman a la fiesta Lidia, la pequeña (tan volcada como el que más), y Kati, su madre. Otras veces se trasladan a San Miguel, para compartir penas o euforia con los suyos.
La habitación de Brais está empapelada con posters antiguos del Barcelona y fotos de Ronaldinho. Hasta el edredón es blaugrana. La vajilla familiar, la cubertería, el reloj...
La marcha de Figo al Madrid y el 5-0 contra el Milán (que siguió por la radio, desde el barco en que trabajaba) fueron los mayores disgustos de Sergio en tantos años de devoción blaugrana.
A Brais le dolió perder la liga del 2007. Ahora esperan la revancha, sin acritud, de buen rollo.
Diario deportivo
Cuando nació Álvaro Ferreira Martín (1998) el Real Madrid ganó la séptima Copa de Europa. Tal vez por eso o por la afición de su padre, José Manuel Ferreira López, Álvaro es ya un incondicional del equipo blanco. Tanto que, este periodista en ciernes, con solo 10 años, edita, dirige, escribe y diseña un periódico, La Voz de Burela , con noticias del club merengue y apuntes del colegio. El diario subsiste gracias al entusiasmo y el trabajo de este jugador de baloncesto, que cursa quinto de Primaria, y a los nueve abonados (entre familiares, alguno desde Alicante, y vecinos). Del reparto se encarga su hermana.
«Cando marcou Zidane e gañamos a novena, no 2002, Álvaro tiña catro anos e estaba facendo a volea no sofá. Sempre lle gustou e dende moi pequeno vía os partidos enteiros; seu irmán (de 5 anos), vén abrazarnos cando marca un gol», cuenta su padre. Juntos han estado en Riazor, «e alí o Madrid da pena, é patético» y, hace unas semanas, en el Santiago Bernabeu, con una pírrica victoria frente al Recreativo de Huelva. Pero en baloncesto vencieron, relatan, orgullosos. José Manuel ficharía a Messi y Álvaro, a Agüero.
El niño organizó una porra familiar para el partido de ayer, con una aportación de 50 céntimos, que se llevará el acertante. Su pronóstico era 2-3 y el del padre, 1-4. La madre, Isabel, lleva con paciencia tanto fervor blanco.