«Creía que la gente era más pasota, pero esto afecta a todos»

La Voz

LUGO

Si la ESO se marchó finalmente de Abadín, como así se había decidido, puede pensarse que las protestas de los padres fueron un aldabonazo, quizá inesperado para algunos. Incluso una persona como Ana Álvarez, convertida en protagonista a medida que avanzaba el guión de esta historia, reconoce que las movilizaciones pusieron de relieve una capacidad de reacción con la que no se contaba. «Creía que la gente -declara- era más pasota; pero no. Esto es un tema que afecta a todos, no solo a los que tienen niños».

Álvarez mira hacia el futuro; pronostica que «dentro de poco» habrá menos servicios, y agrega que los forasteros que se encontraban con las protestas en Abadín comprendían que lo que en el fondo se expresaba era el malestar de las zonas rurales por la creciente pérdida de servicios. A la pérdida de servicios se le une la pérdida de población: Álvarez comenta que es revelador ver cómo llega a Gontán el autocar del CEIP Iglesia Alvariño sin apenas niños en su interior.