De color, sí, pero no político, sino de cortinones y tapicería de sillas y escaños. Mientras aún se trabaja en el salón de plenos, en la sala de comisiones ya hay nuevas cortinas y se estrenó el tapizado de las sillas. El verde deja de ser el color municipal y se impone el granate, o, para ser más exactos, rojo inglés. Tanto a las cortinas como al tapizado de las sillas y los sillones de los concejales les hacía verdadera falta una actualización, porque muchos de ellos estaban considerablemente deteriorados. Así lo entendió el gobierno que preside José López Orozco y dio el visto bueno al cambio.
El anterior cambio de color en la casa consistorial se produjo durante uno de los dos mandatos del alcalde Vicente Quiroga Rodríguez . Entonces se sustituyó el color granate por el verde; se instaló moqueta nueva en el salón de plenos y fue adquirida una alfombra para el despacho del alcalde.
Este alcalde (1991-1995) decidió que era preciso mejorar el aspecto de la planta noble de la casa consistorial e hizo que se le diera un buen repaso. A día de hoy, es evidente que son necesarias más intervenciones que la renovación de las cortinas y el tapizado de las sillas.
Los grupos municipales dirigidos por Joaquín García (PP) y de Xosé Anxo Lage (BNG) no acaban de conseguir del gobierno local que les asigne más espacio del que disponen actualmente en el consistorio. Ahora mismo en la planta baja hay algún espacio vacío, pero, de momento, no parece que los concejales de la oposición vayan a tener más espacio a corto plazo.