Los despropósitos para conseguir cuatro plásticos

LUGO

La pérdida o robo de la cartera supone la pelea con la Administración. Por contra, bancos y asociaciones ofrecen facilidades

11 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando se pierde o le roban una cartera con documentación comienza una odisea absurda por las Administraciones para la era informática en los que vivimos. Una vez pasado el shock que supone carecer de documentos tan necesarios como el carné de identidad, de conducir, la tarjeta sanitaria o las tarjetas de crédito -y de paso, maldecir por perder la cartera-, un ciudadano que paga impuestos tiene que iniciar un proceso de recuperación de sus papeles que viene marcado por la pérdida de tiempo, presencia en numerosas colas, llamadas de teléfono improductivas, presentación de formularios y demás documentos, consultas y preguntas sin respuestas.

Carné de identidad:

Si se quiere conseguir un nuevo DNI en Lugo hay tres opciones. La primera es entrar en la web www.citapreviadni.es. No sirve de nada. En el apartado de sustracción piden el número del carné y luego el del equipo que lo realizó. ¿Cómo se sabe ese número si no se tiene el carné? ¿Suponen que el ciudadano va a tener una copia? Operación abortada, no dejan seguir si se carece de este dato.

La otra opción es llamar al 902 247 364. En el primer intento, luego de indicar que el coste es similar al de una llamada nacional y dependiendo de si es fijo o móvil, se corta a los 4 minutos, después de ir tecleando números según las indicaciones de una operadora electrónica. En el segundo intento, y tras cuatro minutos, el usuario comete un error, y de nuevo hay que volver a empezar. Al tercer intento, y luego de cinco minutos, la cita se consigna para la oficina de Ramón Ferreiro el 18 de diciembre, a las 9.00 horas (la petición se hizo el 31 de octubre). En ningún momento, la operadora electrónica indica cuáles son los papeles, número de fotos y dinero que se necesita llevar para esa cita del 18 de diciembre. A todos nos ha pasado alguna vez de llegar a ese momento tan deseado y que nos digan: «Le falta la hoja x, vuelva a pedir cita».

Queda una última opción. Acudir directamente a la oficina y que un amable funcionario tenga compasión. De no ser así, el ciudadano se encuentra dos meses sin carné de identidad.

Carné de conducir

: Luego de tener que explicarle a un guardia de seguridad que hay en la puerta de la Jefatura Provincial cuál es el problema -en ese momento, las decenas de personas que hay en el local se enteran de su vida-, es necesario coger número para que le faciliten la documentación necesaria. Piden dos fotos. A no ser que uno sea previsor y las guarde en la cartera, hay que volver otro día. En la nueva visita, es necesario volver a coger número y aguardar en una cola para pagar las tasas: 18,40 euros por un plástico. Después, es necesario volver a coger número y aguardar otra cola para presentar los documentos. Diálogo con la funcionaria:

-¿Me da el DNI?, dice

-No, también lo perdí.

-Pues tiene que volver cuando lo tenga.

-No lo tendré hasta dentro de dos meses.

-Ah!

El ciudadano se lleva un papel provisional de tres meses para poder conducir y sabiendo que tendrá que volver otro día, coger número y esperar en una cola para entregar el DNI. Surgen las preguntas: ¿No tiene obligación la funcionaria de buscar mi documentación? ¿No tienen bases de datos? ¿La Jefatura de Tráfico y la Policía Nacional no dependen de Interior?

Tarjeta sanitaria

: Si se entra en la web www.sergas.es existe un apartado para pedir esta tarjeta en casos de robos o extravíos. Al igual que en el caso del DNI, al ciudadano se le pide el número de afiliado a la Seguridad Social y el número y las claves sanitarias, datos que difícilmente se pueden conocer si no se tiene la tarjeta delante. ¿A qué hay que recurrir? Pues a rebuscar en los cajones de casa si aparece algún parte médico o una receta donde uno pueda encontrar los datos que se solicita.

Una vez pasado ese primer filtro, si se quieren modificar algunos datos del usuario, el programa se convierte en una aplicación nada cómoda, con cierres continuos que obligan a comenzar de nuevo toda la operación. Al final, quedan dudas de si queda constancia de la petición de nueva tarjeta. Tardan seis días en enviar la nueva a casa.

Entidades financieras y asociaciones

: Si pierde o le roban la cartera, es necesario anular inmediatamente las tarjetas de crédito. Por ello, es aconsejable tener siempre a mano el teléfono del banco o de la caja para la anulación. La efectividad es absoluta y ofrecen todo tipo de información. En tres días se reciben en casa las nuevas tarjetas. Por su parte, si pertenece a algún colectivo social o colegio profesional, ofrecen con rapidez un nuevo carné o documentación.

Conclusiones

: La pérdida o robo de la cartera supone, además del pequeño trauma, un quebradero de cabeza administrativo. Se emplean numerosos minutos de varios días, ya que las visitas y revisitas con los papeles que se piden son constantes. Además, hay un coste económico, no solo en cuanto a las tasas, sino también en llamadas de teléfono, uso de Internet, aparcamiento del coche para llegar a algunos lugares y conseguir nuevas fotos. Hay que dejar constancia que en todo momento, y salvo un caso, los funcionarios y, especialmente, los agentes locales y nacionales, ofrecen todo tipo de facilidades. En definitiva, ellos no dejan de ser también ciudadanos, o sea, víctimas de un sistema burocrático y más cercano al siglo XX que al XXI.