Unas «fachas» de categoría

LUGO

La Consellería de Innovación e Industria anunció ayer que el gobierno gallego concederá a la Festa das Fachas de Castelo de la consideración de fiesta de interés turística. Para tomar esta decisión, la consellería tuvo en cuenta el carácter ancestral de la quema de las antorchas en la que participan a principios de septiembre los vecinos de esta parroquia de Taboada.

Este reconocimiento es probablemente el primer resultado práctico de la campaña desarrollada por la asociación Lugopatrimonio para lograr más atención de las instituciones a las fiestas populares más tradicionales y originales. El colectivo contó en Taboada con la colaboración de la asociación As Fachas, que es la que se encarga de organizar y popularizar esta ancestral celebración. Lugopatrimonio quiere que la Xunta articule una figura especial para las fiestas de especial interés etnográfico, pero mientras tanto reclama la inclusión en el catálogo de interés turístico de aquellas que aún no figuren en él. En la lista de Lugopatrimonio están también otras cinco fiestas del sur de la provincia: el Oso de Salcedo, el Entroido Ribeirao de Chantada, las danzas de Cervela en O Incio y la Romería da Ermida en Quiroga.

Los portavoces de la consellería explicaron que si recomiendan la inclusión de la fiesta de las antorchas de Castelo en este catálogo oficial es, entre otras cosas, porque «non se coñece en Galicia ningunha celebración semellante, consistente en rodear coas fachas o castro do lugar e facelas arder chegada a medianoite». En esta decisión pesó también la vinculación de este espectáculo a un castro que tiene dos mil años de antiguedad, a pesar de que no existe constancia documental de la fecha en la que empezó a celebrarse.

La Festa das Fachas de Castelo parecía abocada a desaparecer hasta que hace aproximadamente diez años un grupo de vecinos decidió revitalizarla. Su primer paso fue tratar de hacerla visible y promocionarla fuera de Taboada y de la comarca. Su empeño puso la quema de los fachós en el calendario festivo y atrae cada año a decenas de visitantes.

En tiempos la quema de antorchas era un elemento común en las fiestas de diferentes aldeas de la zona. Hoy en esta parte del interior de Galicia sólo se conserva en Castelo, Vilelos (O Saviñao) y Castro Caldelas.