El Concello de Lugo lleva un retraso de más de tres años en la elaboración de un censo de los edificios de la capital, que permita clasificarlos por antigüedad y someterlos a inspecciones periódicas que garanticen la seguridad así como la conservación del patrimonio. De todos los inmuebles de la capital en mal estado, de momento se han revisado (mediante convenio con el Colegio de Arquitectos) los del interior del casco histórico, incluidos dentro del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI). Faltan por revisar todos los de más de treinta años del resto de la capital.
La Ordenanza sobre conservación, rehabilitación e estado ruinoso das edificacións, publicada en el BOP en octubre de 2003, obligaba al Concello a elaborar este censo en un plazo máximo de quince meses. Los servicios de Urbanismo están trabajando en el catálogo de los bloques incluidos en el PEPRI, aunque la tarea se está ralentizando por la necesidad de cotejar todos los datos que facilita el catastro sobre los propietarios. Cuando se acabe con esta parte de la capital, se continuará con el resto para poder exponer al público el censo y que los propietarios de cada edificio sepan en qué momento tienen que hacer las llamadas «ITV» de los edificios.
Estas revisiones son gratuitas, pero en muchas ocasiones los propietarios son reticentes a realizarlas. El Concello tiene la obligación de velar por la seguridad de los viandantes, pero necesita el permiso de los propietarios (o de una orden judicial) para poder entrar en el interior del inmueble en cuestión.
Esta circunstancia ha provocado que, en muchos casos, las inspecciones técnicas de edificios abandonados solo se hayan hecho por fuera, con el riesgo de que acaben cayéndose, como ya ha pasado en más de una ocasión.
Inspecciones de 2008
Según establece la ordenanza, este año deberían revisarse todos los edificios construidos entre 1959 y 1965, que no estén clasificados como bien catalogado o dentro del PEPRI. Este periódico ha intentado, en varias ocasiones, saber si están haciéndose estas inspecciones y conocer el punto de vista del equipo de gobierno a través de su gabinete de prensa, pero la información no se ha facilitado en ningún momento.
En cada inspección, el equipo técnico responsable de hacerla debe elaborar un informe detallado en el que se contemple, desde la ubicación de la construcción en el plan de urbanismo hasta una descripción de las instalaciones de la calefacción, tuberías o ascensores, si los tiene. Si dicho informe es desfavorable, el Concello debe enumerar las obras a realizar, así como un presupuesto aproximado y un plazo para realizarlas.