«Lo de Werner nos preocupa mucho porque deja a la plantilla tocada», dijo Bruno García

J. A.

LUGO

10 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Derrota, cansancio y para más inri, un lesionado más, si ya tenía pocos, es lo que se trae en la mochila el Azkar de la universitaria Alcalá de Henares. Porque con los escasos efectivos con los que llegó allí, en la segunda parte tuvo que contar con uno menos, un Werner que había sido duda hasta el último momento por un problema en el muslo del que acabó por resentirse. Un contratiempo que afectó aún más el alicaído ánimo de los lucenses. «Lo de Werner nos preocupa y mucho, porque deja a la plantilla moralmente tocada. Esta duda se hace muy importante», comentaba el preparador de los lucenses, Bruno García.

Con un efectivo menos, el Azkar se queda en cuadro para el partido del viernes contra el Pinto. La sombra de un fichaje es alargada, y Bruno sueña con la contratación de un refuerzo. «Si viene un nuevo fichaje lo recibiríamos con los brazos abiertos», reconocía Bruno. El parón está ahí, pero las lesiones de Riquer y de David son, de momento, sine díe. «Necesitamos más rotaciones para paliar las bajas y una nueva adquisición nos vendría muy, pero que muy bien».

«Papel digno»

El Azkar poco pudo hacer para aguantar las embestidas de un Inter Movistar al que le sobra ahora mismo lo que a los lucenses le escasea, recursos en forma de jugadores. Sólo con su profundidad de banquillo, ya les ganaba. «Hicimos un papel muy digno por las bajas que teníamos», aseguró el técnico ferrolano. «Le plantamos cara a todo un campeón de Liga», dijo, aunque condicionó lo sucedido ayer: «La baja de Werner y del resto de la plantilla nos han pasado demasiada factura».

No estaba nada conforme Bruno con dos de los tantos que dieron la ventaja inicial a los madrileños, sobre todo con el primero: «Tuvimos bastante ocasiones, pero después de un gol bastante dudoso por una falta de Betão y el segundo por un fallo de la defensa ante la estrategia del Interviú nos acabaron de minar las fuerzas».