En la noche del pasado día 21 al 22 se reproducía en la LU-540, vial que une Viveiro con Cabreiros, el problema que viene repitiéndose año tras año con los caballos que invaden la calzada. Esta vez uno se abalanzó encima del vehículo en que viajaba una familia que regresaba a su residencia en A Capela. Ante la sucesión de estos percances se recogerán firmas para reclamar soluciones. En el último accidente, el animal, de unos 300 kilos, aplastó literalmente el techo del Renault Megane a la altura de los asientos delanteros, ocasionando un esguince cervical al conductor, Amado Balseiro Franco; un aplastamiento de vértebra a su suegra, una mujer de 51 años, y diversos cortes en la cara y manos a su esposa, de 28 años e iniciales A.N. P., y a su hijo de 19 meses.
El vehículo, según indicaron, fue declarado siniestro total, como consecuencia de los daños que sufrió.