Un plan de conservación combate el deterioro de muros en Viladonga

LUGO

Los rigores del clima de Terra Chá atacan la piedra del recinto con más fuerza que en otros lugares

10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Un equipo de restauradores están realizando desde el mes pasado trabajos de conservación y consolidación en muros en el castro de Viladonga. La medida supone una innovación en las tareas llevadas a cabo en el yacimiento, e implica la atención a unos 17 espacios diferentes del recinto, a los que se aplica un tratamiento distinto contra el deterioro.

Un diagnóstico de la situación y un análisis del método que se debe seguir son los pasos con los que empieza el proceso, como explicó en días pasados Gonzalo Buceta, uno de los técnicos que participa en las tareas. El primer paso permite conocer qué patologías afectan a las piedras de las distintas estructuras en las que se trabajará, mientras que el segundo conduce a la búsqueda de un mortero algo más resistente que el colocado actualmente entre las piedras, que es aún el original.

Partiendo del respeto al criterio de mínima intervención dado que se trabaja, como precisa Buceta, con un material «muy delicado», el sistema va encaminado a corregir deterioros de un yacimiento que a su antigüedad -estuvo habitado ya en el siglo III- une los rigores climáticos de Terra Chá, con notables contrastes térmicos y heladas.

Una de las primeras operaciones es la colocación de bloques de pizarra, reversibles y de unos 50 centímetros de largo y otros 50 de ancho, sobre las piedras de cabecera de muros y sobre la capa de vegetación que los cubre. Cada muro, afirma el experto en restauración, recibe un tratamiento específico. Si está abombado, se decide una reconstrucción documentada que lo deje como está en la actualidad; si tiene mala piedra, se desmonta y se reconstruye con el uso de materiales del yacimiento aunque no formen parte actualmente de su estructura, y si se percibe riesgo de que se abra, se introduce en su interior una estructura de fibra de vidrio, que no se contrae ni se dilata.

Mortero

El mortero que se coloca entre las piedras tiene una composición específica, consistente en cal hidráulica -formada por una porción de cal y ocho de arena- y pigmentos naturales inorgánicos -que permiten igualar el color y la textura con la arena-. Todo ese proceso, con sus distintos procesos, continuará en el yacimiento en las próximas semanas.