Viveiro, 5 de julio del año de gracia de 1548. La Muy Noble y Leal ciudad del Landro recrea la época en la que el comercio y la cultura brilló en todo su esplendor y dio una bulliciosa bienvenida a la corte que encabezaba el emperador Carlos I de España y V de Alemania (Carlos Nuevo, el cronista oficial), y a su madre, la enlutada y de serio semblante Juana la Loca (Carmen Lage, la propietaria de la librería Porta de Vila), a la que no faltaba ni siquiera el detalle de la llave del féretro de su esposo colgada del cuello.
La comitiva real, escoltada por unos quince caballeros en su montura, y otros miembros de la corte a pie, entre los que estaban varios concejales del equipo de gobierno y la presidenta del Centro Comercial Casco Histórico de Viveiro, Lorena García, atravesó la puerta Mayor que lleva el nombre del emperador y se dirigió al balcón del viejo Concello.