Los chulitos no pasan

B.?L.

LUGO

El nuevo corte de tráfico en el puente romano generó algún momento de tensión, porque que los ánimos ya bajaban calientes del pabellón municipal, a pesar de la refrigeración que proporcionaba una fina lluvia que calaba poco a poco pero con persistencia. Algún conductor perdió la paciencia y uno incluso se bajó del coche cuando un manifestante se lo golpeó ligeramente con una mano porque, al parecer, pretendía pasar por entre el público. El conductor, que dijo ser del otro lado de la ciudad, acusó a los vecinos de racistas y fue calificado de «chulo»; entonces, definitivamente le impidieron pasar.

Al margen del conato de incidente, a las nueve en punto se retiraron de la calzada y se restableció la circulación por el puente. En esta ocasión se concentraron alrededor de un centenar de personas y, tras reanudarse la circulación de los coches, un buen grupo de vecinos todavía permaneció diez minutos en las aceras del lado del barrio de A Ponte.

Un coche de la policía nacional patrulló por el lugar y, tras comprobar que no tenían intención de reproducir el corte, abandonó el lugar sin detenerse. Nada más abrirse el puente pasó una ambulancia con las luces puestas.

Hoy, más. Los vecinos piensan volver a cortar el tráfico a los ocho y media. Avisados quedan los conductores.