Paco Vázquez, en recuperación tras una intervención quirúrgica, se ve en un papel secundario el sábado en el Descenso del Miño
07 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Un año más, un sábado más, el Descenso del Miño regresa a su cita con Lugo, y con esta ya serán 52 desde que los mejores especialistas nacionales (y por ende, del mundo) del piragüismo en ríos decidieron hacer escala en la ciudad. Con una lista de campeones que crece cada año cual riada, el triunfo volverá a cotizarse a precio de oro. Lo sabe muy bien el lucense Paco Vázquez, ganador en innumerables ocasiones y que este curso, por mor de una inoportuna intervención quirúrgica, competirá más con la vista puesta en una recuperación total de la forma perdida, que en oponer resistencia a los invasores en su río.
«Voy a salir a por todas, como siempre, pero está claro que este año no voy a poder estar con los mejores», reconoce Vázquez que, eso sí, ya lleva entrenándose 15 días a un ritmo normal, después de los problemas sufridos. «Muscularmente estoy mejor. Se cumplió el pronóstico de los médicos, que me dijeron que al principio iba a estar muy flojo, y que casi al mes me iba a recuperar del todo. Y así sido así, desde hace una semana es como si me vinieran las fuerzas de golpe», dice de forma gráfica.
Aun así, y a pesar de llevar cinco días seguidos bajando el río desde Rábade, algo que hará hasta la víspera de la prueba, que se tomará de descanso, sabe que este año estará muy complicado. «El objetivo es puntuar para el club», cuenta, pensando en el Gran Premio de ríos y travesías, en el que compite con el Portonovo formando pareja en el K-2 con Alberto Uhía. En sus descensos de inspección desde Rábade hasta Ombreiro ha tenido tiempo para reconocer el terreno y comprobar casi atónito el cambiante caudal del río. «Nunca vi que subiera y bajara con tanta facilidad. Hace unos días, en la zona de Chiquito bajaba un olón, y ahora apenas hay diez centímetros de agua», asegura. El nivel ahora es alto, hasta el punto de asegurar que se puede bajar de la hora y ocho minutos, aún lejos del récord, en una hora cinco.
Busto y Aizpurúa
Un año más, y ya van tres seguidos, bajarán el Miño en Lugo los campeones del mundo de maratón, Manuel Busto y Oier Aizpurúa. «Ellos vuelven a ser los favoritos», admite Vázquez, que ve «tres barcos por encima del nivel del resto». En uno, bajarán los campeones del Sella, Alonso y Guerrero; en el otro, Emilio Llamedo, con muchas papeletas para ser olímpico en Pekín.
Y es que en total, más de 450 palistas participarán este año en el descenso, todo un récord de inscripción, con 37 clubes de Galicia, Asturias, Zamora y el Paía Vasco.
Con todo, Paco Vázquez apunta cuál podría ser para él una buena clasificación este año, y la ambición está en sus palabras: «No estaría mal quedar entre los cinco primeros». Eso sí, sabe que este año el Miño de Lugo es para él solamente el preludio para el Miño en Ourense, el 8 de junio, donde buscará una victoria más y aumentar el récord de triunfos allí, acercándolo ya a la veintena.