Budin Basile murió en Becerreá el primer día que tuvo trabajo

LUGO

El rumano que falleció electrocutado el viernes en O Cereixal podría ser repatriado en avión en las próximas horas

06 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

No se puede tener peor suerte. Budin Basile, de 36 años, escapó de las penurias de su pueblo en Rumanía y se encontró con la muerte en un eucaliptal de la parroquia de O Cereixal, en el municipio de Becerreá. Fue el primer día de trabajo. Su hermano, que tanto luchó para conseguir que lo contrataran en la empresa en la que él trabajaba, vio horrorizado la escena.

Desde ayer, las banderas de los edificios públicos de Becerreá ondean a media asta en señal de duelo por este fallecimiento. «Es el homenaje que podemos hacer a este hombre», indicaron desde el Concello. Realmente la institución municipal, con estos días de luto, lo que hace es también acordarse de las otras dos personas que murieron en los montes de la comarca en accidentes laborales en el pasado mes de enero, como así contó el alcalde, Manuel Martínez.

Lo dejó todo

Budin Basile lo dejó todo en Rumanía cuando su hermano lo llamó hace unas semanas para contarle que le había encontrado un trabajo y que así pronto podría tramitar el permiso de residencia en España. En el país de los Cárpatos y del Danubio dejó a su esposa y a sus dos hijos.

«Posiblemente tuviese la misma idea que otros muchos que llegamos aquí. Trabajar una temporada, ahorrar algo de dinero, conseguir los papeles y luego traerse a su familia porque allá no hay perspectivas de un futuro bueno», explicó ayer un rumano con residencia en Becerreá que, sin embargo, dijo no conocer directamente (sí por referencias) a Basile y a su hermano.

Las ilusiones de Budin y su hermano mellizo quedaron truncadas para siempre. Él murió como consecuencia de una descarga de miles de voltios y quien lo trajo a España quedó marcado para siempre por el terrible momento.

Podando eucaliptos

El fallecido había encontrado trabajo en una empresa de Becerreá que se ocupa de realizar desbroces forestales y que había conseguido los de limpieza bajo una línea eléctrica de alta tensión que pasa por O Cereixal. En el momento de producirse el percance, Budin trabajaba (según algunas fuentes) con un apero de cortar las ramas con el que, presuntamente, pudo haber tocado uno de los hilos.

La descarga lo dejó muerto en el acto. De poco sirvieron que fuera solicitada la presencia de los servicios del 061. Cuando el personal sanitario llegó al lugar, nada pudo hacer más que comunicar el óbito al juzgado.

El cadáver fue recogido en el lugar por personal de una funeraria de Becerreá y, posteriormente, trasladado a la morgue del Hospital Xeral donde le fue practicada la autopsia. Tras este trámite, otra funeraria de la capital, se hizo cargo del cadáver que fue conducido al tanatorio en espera de que se resolvieran todos los complicados trámites para la repatriación.

Está previsto que el féretro con los restos mortales de Budin Basile sean enviados en avión desde Santiago a Madrid y desde Barajas a Bucarest.