Alabar las excelencias del capón de Vilalba o del vino de la Ribeira Sacra nunca está de más, sobre todo si se consigue con ello que estos dos productos, asociados con justa razón a la buena mesa, alcancen más difusión. Calidad y buena compañía. La vilalbesa Aurora Lozano y su hijo, José Luis Fernández , llevarán capones de cinco meses al Salón Internacional del Club de Gourmets de Madrid, cuya edición anual se celebra entre mañana y el jueves. También asiste el cosechero de Sober Pedro Rodríguez , en cuyas bodegas se elabora el prestigioso tinto Guímaro. A la feria asiste también A Fervenza, en cuyas instalaciones, situadas en una zona de O Corgo en donde la expresión marco incomparable adquiere su verdadera dimensión, el capón, asado en horno de leña, es una receta estelar.
Ayer, junto a un Miño cuya contemplación ya justificaba una visita al lugar, Norman Pérez ejerció de anfitrión, en A Fervenza, en una comida en la que estuvieron presentes esos dos productos. Al acto asistieron los criadores de capón y el elaborador de vino.
El alcalde vilalbés, Gerardo Criado , definió al capón como uno de los embajadores del municipio, y destacó que esa línea de promoción marcaba el camino a seguir. Por su parte, Javier Vila , concejal de O Corgo, afirmó que era un orgullo tener en Galicia productos de esa calidad. A la comida de ayer asistieron también la concejala de Mercados de Vilalba, Consuelo Grandío , y la de Agricultura e Gandería de Abadín, Begoña Gaute . Receta a fuego lento. El capón se prepara en horno de leña, en donde el sabor, sin olvidar el olor y el color, resultan irresistibles. Añadan guarnición de patatas y verdura y el vino indicado, y entenderán que la comida puede ser una necesidad o un arte pero también un placer.