El alcalde tuvo que expulsar ayer a uno de los miembros de la plataforma «Lugo: A mellor cidade do mundo» por gritar durante el debate sobre las cuestas del parque
08 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Uno de los miembros de la plataforma Lugo: A mellor cidade do mundo llamado Walter Torrón esperaba ayer en la puerta del salón de plenos a que terminara el encuentro mensual de los tres grupos con representación. Como un alumno díscolo al que su profesor ha terminado por expulsar de clase, Torrón esperaba para pedirle disculpas al alcalde, José López Orozco. «Creo que perdí las formas», reconocía Torrón, no sin tratar de defender la misma postura que, apenas una hora antes había motivado, precisamente, su expulsión del salón de plenos.
Al comienzo del pleno, Torrón y otro de los miembros de la plataforma provocaron cierta tensión, ya que comenzaron a repartir camisetas entre los concejales con el lema: Por un PXOM transparente, por unha nova exposición pública. Cuando habían repartido diez prendas, tuvieron que dejarlo. Pero el punto álgido del pleno comenzó con la proposición del PP para que se convoque a la comisión de planeamiento y se publique en la web del Concello todos los convenios urbanísticos. Según el popular Jaime Castiñeira, esta es la única manera de evitar que se vuelva a dar una licencia como la concedida hace apenas quince días para la unidad de actuación CS5 o, lo que es lo mismo, la finca a los pies del parque Rosalía de Castro. Allí, en un breve plazo se construirán los tres primeros bloques, de una urbanización de seis, de más de 27 metros de altura cada uno.
El debate protagonizado ayer por los tres políticos no estaba aportando ninguna novedad a las decenas de acusaciones que se han lanzado todos los partidos en los últimos días (el PSOE culpa al PP por aprobar el plan de urbanismo de 1991; el PP contesta que fue el PSOE quien permitió la máxima edificabilidad en esa parcela; y el BNG dice que la responsabilidad es del PSOE y del PP), hasta que en medio del salón de plenos se escuchó la voz de Torrón. «¡En el año 1995, el constructor perdió los derechos edificatorios!».
Orozco le impide continuar mientras dice que «o se calla o tendremos que ausentarnos de este salón». Lejos de callarse, Torrón continúa acusando al alcalde de haber firmado un convenio con el constructor en 2003, cuando el constructor, aseguraba, ya no tenía derechos edificatorios. «Haga el favor de abandonar la sala», zanjó Orozco, levantando la voz por encima de Torrón quien, acompañado por uno de los bedeles municipales, abandonaba el salón
Para la oposición esta situación es una «prueba más» de que el equipo de gobierno no tramitó esta cuestión con la suficiente «transparencia». Al final, y después de un largo debate, PP y BNG sacaron adelante esta moción, en la que el PSOE se abstuvo.
Basura de la zona rural
Los socialistas adoptaron esta misma actitud en otra de las cuestiones que más minutos de debate generó en el pleno: la necesidad, o no, de elaborar un plan para comprobar si es posible aumentar los días de recogida de basura en las 54 parroquias rurales.
Mientras que el BNG exigía el compromiso de que en los próximos presupuestos se dedicara una partida específica a este tema, el PSOE y el PP insistían en la necesidad de hacer, previamente, un estudio para saber si, económicamente, es posible hacerlo y si hay que renovar la concesión con Urbaser