Starosta y Morentin se han convertido, por méritos propios, en dos referencias interiores de Cai y Breogán. Mañana intentarán imponerse debajo de los tableros
22 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Breogán y Cai disputarán mañana uno de los grandes partidos de la temporada en la LEB Oro. Dos de los gallitos de la competición remarán para aproximarse a la primera plaza de la liga regular. Mientras el protagonismo sobre el parqué podría recaer en jugadores como Morley, Quinteros, el tocado Ordín o Phillip, otros nombres permanecen en un segundo plano a la espera de que, con el balón en juego, se les presente la oportunidad de inclinar la balanza hacia el bando celeste o el rojillo. Tal es el caso de Roberto Morentin y Ondrej Starosta, dos de las referencias interiores de ambas plantillas. Ellos contribuirán a teñir los tableros del tono que más convenga a sus respectivos entrenadores.
Ondrej Starosta es uno de los techos de la Liga LEB Oro. Posee buenos movimientos de pies hacia ambos flancos y siempre trata de hacer daño en las proximidades del aro. Su gancho sobre el lado derecho es muy bueno y su contribución defensiva es importante para el conjunto de Curro Segura. Su envergadura y estatura, sumadas a su gran capacidad de intimidación, cambian muchos tiros a canasta de los rivales.
Tras cuajar un Eurobasket brillante con la República Checa, Starosta regresó al Cai para erigirse en una de las referencias interiores del conjunto maño. El ascenso a la ACB volvía a dibujarse en el horizonte deportivo de los de la ciudad del Pilar en la segunda campaña del gigantón en las filas mañas. El pívot está firmando una buena campaña (11 puntos y 8 rebotes por partido), pero el Breogán se le ha atragantado en los dos enfrentamientos disputados hasta la fecha. En Liga, Curro Segura arremetió duramente contra él después de que los lucenses venciesen en el Príncipe Felipe. En la Copa, un inmenso Daniel Clark difuminó la escasa aportación del techo de los aragoneses. El poste gozará mañana de una nueva ocasión para mostrar su potencial ante el versátil juego interior del Leche Río. Starosta procurará imponer su ley en el tercer órdago que le lanzarán los tanques lucenses.
Roberto Morentin, por su parte, se ha erigido en uno de los pesos pesados del Breogán después de la lesión de Devin Davis. El pívot pucelano, que promedia 9 puntos y 4,5 rebotes por encuentro, atraviesa un momento dulce desde la consecución de la Copa Príncipe. El único borrón de las últimas semanas lo ha atravesado en la cómoda victoria ante el Bruesa. Regresó esta temporada a la LEB Oro después de realizar una espléndida campaña hace dos años en las filas del Gijón. Se trata de uno de los hombres de máxima confianza de Paco García, fundamental en la pizarra del técnico.
Buena mano
Al igual que Starosta, Morentin es diestro. Goza de una mayor capacidad para anotar desde la media y la larga distancia que el pívot checo y explota esa amenaza para jugarse unos contra uno con mano derecha. Con ellos intenta producir tiros cortos o forzar faltas personales que fustiguen al contrario.
En algunas ocasiones de la presente campaña, Morentin se ha convertido en un jugador desequilibrante para el Breogán. Tras un inicio de curso en el que vagó en el anonimato, arreó el primer zarpazo en el Príncipe Felipe en la primera vuelta cuando, después de que el Cai neutralizase una desventaja de 23 puntos, anotó un triple que resquebrajó la resistencia de los aragoneses. Posteriormente, Nacho Ordín remató la faena.
Con el entorchado de MVP de la Copa en su haber, Morentin no se esconde cuando la tensión aprieta. Es capaz de emerger de un rol secundario para inclinar la balanza a favor de su equipo, como demostró hace una semana en la cancha de Los Barrios.