Cuando los síntomas de la gripe aparecen, muchos jóvenes recurren a los zumos y a las bebidas isotónicas en lugar de a la merluza y el pollo cocidos de siempre
20 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.«Antes facíase o caldo, tomábase ben quentiño e metíase un na cama a suar a gripe, pero agora a xente nova o que fai é levar zumos e beber moita auga para expectorar». Esta afirmación de una clienta de unos sesenta y cinco años de edad fue secundada ayer por numerosos comerciantes y tenderos de la plaza de abastos de Santo Domingo y el mercado Quiroga Ballesteros.
En la actualidad, según relataron, cuando la tos, los estornudos y el resfriado aparecen buena parte de las generaciones lucenses más jóvenes tiene dos destinos principales: farmacia y supermercado o supermercado y farmacia. El orden no importa. Prueba de ello es que los días en que se produce un repunte en los casos de gripe -que esta temporada está surgiendo asociada a vómitos y diarreas-, de las estanterías de las tiendas lucenses vuelan las bebidas isotónicas, también llamadas deportivas, como el Aquarius. Sus componentes poseen una gran capacidad de rehidratación y su sabor es bastante más agradable que el de los sueros médicos que se venden en la farmacia, como subrayó un facultativo lucense.
«Se están algo constipados, compran moita laranxa para facer zumo; pero para os problemas de estómago van mellor a mazá e a pera», comentó la propietaria de Frutería Pilar, en el mercado de Santo Domingo. «Os novos danlle máis ao Frenadol e á Couldina e os médicos mandan beber moita auga pola mucosidade, porque ¿quen ten tempo hoxe en día para ferver e para tomar os caldos quentes igual que se facía antes?», reflexionó unos puestos más allá Palmira, al frente de la carnicería Hermanos Roda.
Ritmo de vida actual
En la falta de tiempo que implica el ritmo de vida actual coincidieron numerosos placeros, pero también en que falta conocimiento y experiencia. No en vano, pocos jóvenes de hoy saben cómo preparar un caldo casero de gallina o de pollo a la manera en que lo hacen las madres y las abuelas. «A xente agora non se para no comer; antes por exemplo facíanse caldos de pito para as paridas, pero todo iso perdeuse», comentó una clienta en una pescadería de Quiroga Ballesteros.
En opinión de una carnicera lucense, los pocos jóvenes que acuden al mercado para combatir entre fogones el malestar general que provoca la gripe «teñen xente maior na casa que llo cociña». El jarrete y la falda de ternera cocidos son dos de los alimentos más apreciados desde siempre por quienes padecen los síntomas de esta enfermedad típicamente invernal, pero también la carne de pollo y gallina hervidos, indicaron.
«Algunos quieren merluza porque al estar griposos no les asienta nada en el estómago y menos las cosas fritas», explicó una pescadera. «Son muy buenos los pescados blancos, como la merluza, el congrio o la bertorella, pero la gente que está enferma también come otras cosas, especialmente carne cocida», señalaron en Pescadería Lola.
Otra placera de Santo Domingo habló con añoranza de los productos de antes: «As galiñas camperas e aqueles pitos caseiros que andaban por fóra dábanlle un brío ao caldo que agora non se consegue».