Guitiriz intenta adoptar medidas para reducir el impacto de la alta actividad de la construcción en la vida diaria de la villa
15 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.A Guitiriz, en los últimos meses, le ha salido una nueva vegetación. En pleno casco urbano florecen las estructuras metálicas de las grúas, en un fenómeno que se da en un ecosistema de interior como es Terra Chá igual que en otros de valles o de costas: el auge de la construcción también se percibe en la villa termal.
Según informaciones municipales, solo en la avenida de A Coruña se están levantando actualmente seis bloques de viviendas, y a esa cifra deben añadírsele otras promociones en calles cercanas como la rúa do Mercado y Diputación. Las consecuencias son evidentes: a corto y a medio plazo aumentará el parque de viviendas.
Que las obras suponen siempre molestias es algo que con mejor o peor humor cualquiera termina por aceptar. En el caso de Guitiriz, además, las consecuencias afectan de modo directo a la vida diaria de vecinos y forasteros: la avenida de A Coruña, escenario de intensa actividad de la construcción, forma parte del tramo urbano de la carretera N-VI, mientras que la calle Diputación es la vía de acceso para el tráfico que entra en la localidad desde la autovía del Noroeste y la principal conexión entre el campo de la feria y la arteria que forma la carretera general.
Así las cosas, el Concello parece aceptar el papel de intermediario de los distintos intereses en juego, pues la alcaldesa, Regina Polín, convocó para ayer por la tarde una reunión con empresarios de la construcción para comentar cuestiones que deben tenerse en cuenta: cumplir las medidas de seguridad, mantener las aceras cercanas a las obras en buen estado y realizar con rapidez tareas de carga y descarga son asuntos que el gobierno local parece tomar como recomendaciones necesarias.
Buscar colaboración para que todo «sexa o menos molesto» es la intención municipal. Lo que parece resultar claro es que al Concello puede interesarle más armonizar posturas que buscar alternativas, ya que la situación urbanística, con el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) todavía en su fase inicial, permite realmente poco margen de maniobra.
A la reunión, según explicó la alcaldesa tras su celebración, asistieron 15 de los 19 empresarios convocados. Al gobierno local, de entrada, el número de asistentes le pareció satisfactorio; por otro lado, la celebración del encuentro pareció servir también para constatar un ánimo favorable en los empresarios a las sugerencias del Concello guitiricense.
Calles a medio plazo
Una de las alternativas que ha ideado el Concello para descongestionar el tráfico urbano es abrir una calle entre la avenida Díaz Castro y la salida de la población hacia A Coruña; pero el gobierno local ya anunció que para acometer la obra prefería esperar a la entrada en vigor del PXOM en lugar de ensayar una modificación de las actuales normas urbanísticas, que además debería de lograr la correspondiente autorización de la Xunta.
Que las obras afectan en la vida cotidiana se nota, por ejemplo, en que calles de la localidad como Boa Veciña o Terra Chá solo están abiertas al tráfico para residentes estos días. Pero la intensidad de la construcción no se reduce estos meses en Guitiriz a las incomodidades ni a la transformación del paisaje urbano más céntrico: en otras vías como la avenida de Lugo o la rúa Solidariedade también se están levantando bloques de viviendas.