Una tercera parte de las calles está libre de barreras arquitectónicas

La Voz

LUGO

08 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Concello firmó un convenio de colaboración con la ONCE y el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales para acometer obras en varias de las calles de la ciudad hace varios años y, según explicó ayer el alcalde, tres de las cinco fases de ese convenio ya se han ejecutado.

Hace menos de un mes se aprobó en junta de gobierno las obras de la cuarta fase, que incluye toda la zona alrededor de la estación de autobuses y algunas otras como la Fonte dos Ranchos, Tui o Camiño Real, que quedaron pendientes de otras obras. Esto significa que una tercera parte de la capital es accesible para los discapacitados o personas con limitaciones funcionales esporádicas como embarazadas y padres con carritos de bebé, personas que en un momento dado utilicen barreras...

Ahora, falta la quinta fase, que se centrará en la parte norte de la capital, según se explicó ayer en la recepción en el Concello al director de la Fundación de Accesibilidad de la ONCE, Jesús Hernández.

Él indicó que todas las obras de supresión de barreras benefician a un 40% de la población. Según datos del Instituto Nacional de Estadística del año 1999, el 10% de la población tiene discapacidad funcional.

El alcalde matizó estas afirmaciones pidiendo a las organizaciones Auxilia y Cogami que «no bajen la guardia» y sigan sin permitir que el Concello «se duerma en los laureles».