Imponen prisión a un vecino de Becerreá que compró cuota láctea y no pagó la cantidad pactada

La Voz

LUGO

Un vecino de Becerreá fue condenado a seis meses de prisión como autor de un delito de estafa. El juicio tuvo lugar ayer por la mañana en la Audiencia Provincial de Lugo y no llegó a celebrarse en su totalidad porque previamente se produjo una conformidad entre el letrado defensor y el fiscal para una rebaja de la pena.

El condenado es José Luis García Rodríguez, de 48 años. Según el fiscal, en el mes de noviembre del año 2004 convino verbalmente con otro ganadero la venta de cuota láctea, en concreto 92.904 kilos. El acuerdo alcanzado entre ambos estipulaba el pago de 69.116 euros.

Con fecha 30 de noviembre del año 2004, el acusado efectuó un ingreso en la cuenta del vendedor de 20.000 euros; el 3 de diciembre del mismo año abonó 2.950 y el 4 de febrero del año siguiente pagó 300 más. El vendedor, por tanto, percibió únicamente 29.950 euros. Pese a que el afectado le requirió en numerosas ocasiones para que abonase lo pactado, no obtuvo ninguna respuesta. Esta circunstancia motivó a que tuviese que presentar una denuncia.

Documento polémico

Dice el fiscal que el acusado, con el ánimo de obtener un ilícito beneficio, presentó diversos documentos a la firma del vendedor de la cuota y en concreto uno de ellos, fechado el 13 de diciembre del año 2004 y mandado confeccionar por el acusado, en el que se manifestaba, con conocimiento de que no era así, que el vendedor había percibido la totalidad del importe acordado.

El polémico documento lo firmó el vendedor que actuó de buena fe, a pesar de que en aquel momento faltaban por pagar un total de 43.166,39 euros, negociando posteriormente con los derechos de cuota láctea vendidos. Con anterioridad a dictarse el auto de apertura del juicio oral por parte del Juzgado de Instrucción de Becerreá, el acusado hizo frente a la totalidad del pago. Además, el perjudicado renunció al ejercicio de acciones civiles y penales al no tener nada que reclamar.

El fiscal, que modificó casi en su totalidadsu primer escrito, pedía inicialmente la imposición de una pena de tres años de prisión y una multa de ocho meses con una cuota diaria de 12 euros. Finalmente rebajó la pena considerablemente, entre otras cuestiones porque el acusado ya había satisfecho la cantidad que no había pagado en su momento y también porque el afectado no presentaba ya ninguna reclamación.

Para la vista, la sección segunda de la Audiencia Provincial había solicitado la presencia de cuatro testigos, todos ellos propuestos por la acusación pública.