«Sabemos que jugar contra el Carnicer siempre es muy difícil, porque contra nosotros se superan». Fernandinho, el estilete, el goleador del Azkar, nunca, en los cuatro años que lleva en Lugo, ha conseguido ganar al ogro vestido de equipo madrileño. Y le pasa como a todos: no es capaz de encontrar una explicación convincente a lo que debería ser un partido como tantos otros pero que ha derivado en uno de los más esperados del curso.
El ala pívot brasileño asegura que se ha acabado la mala suerte, que este año ya toca ganarles. «Jugamos en casa y tenemos que ganar», dice, y asegura que la negativa racha «se va a terminar el sábado».
Ha sido una constante durante la semana el quitarle trascendencia al duelo, no más allá de los tres puntos que afianzarían al equipo en la zona noble de la tabla e incordiar al MRA Navarra. «Lo más importante es sumar, porque después vendrá un partido muy importante contra el Lobelle, y si conseguimos hacer seis puntos, iríamos muy tranquilos para la Copa», alega el brasileño, ya con un ojo puesto en ese torneo del k.?o. que les permitirá la revancha del organizado en Lugo el curso pasado. En el que precisamente les aguó la fiesta el Carnicer. «Aquello ya está olvidado», afirma Fernando. «Era otro partido y otra Liga», remarca.
Para que no pase lo mismo en el de mañana, pide salir a jugar como si del Interviú o del ElPozo se tratara el rival: «Como si fuera una final».
Autobuses para el derbi
El derbi contra el Lobelle se juega en Santiago el viernes de la próxima semana, día 1 de febrero. Una vez más, el Azkar pondrá autobuses gratuitos para que los aficionados puedan desplazarse a la capital gallega. Mañana, podrá formalizarse la inscripción en el Pabellón Municipal. Desde el lunes, se realizará en el Centro Deportivo Terra, en O Ceao, con fecha límite el jueves 31 de enero a las 20.00 horas.