El arte de instalar ventanas

LUGO

Catorce alumnos de toda España aprenden en Lugo a montar ventanas, en el primer curso oficial

23 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los fabricantes de ventanas tienen problemas a la hora de encontrar operarios que sepan instalarlas, porque de su colocación depende que no de problemas de humedades, ruido e incluso de entrada de aire. Cada empresa forma a sus propios instaladores y, hasta esta misma semana no se celebró ningún curso oficial de este tipo en España. La Fundación Laboral de la Construcción, en sus instalaciones, las de la antigua Fundación San Calixto. está impartiendo el primero, al que asisten 14 alumnos, procedentes de toda España. Sevilla y Ciudad Real son algunos de los puntos.

La iniciativa partió de una de las empresas con importante presencia en el sector, Kommerling, con la que trabaja la lucense Allplas, cuyo gerente, Ángel López Lugilde fue la persona que puso en contacto al fabricante con la Fundación Laboral de la Construcción en Lugo.

Las instalaciones de As Arieiras reunían las condiciones necesarias para impartir el curso de instaladores de ventanas, que consta de dos módulos. Uno es el que se está impartiendo y que contempla nociones teóricas básicas específicas sobre la colocación de ventajas y de seguridad y salud en el trabajo.

El segundo módulo comenzará el 31 de marzo y durará hasta el dos de abril. Contempla el montaje de elementos más complicados que las propias ventanas. En el aprendizaje utilizarán el simulador que ahora pertenece a la fundación y que en su día supuso una importante novedad para la formación del sector, especialmente en lo que se refiere a riesgos laborales.

Diploma

Los alumnos que participan en el curso recibirán un diploma acreditativo que les permitirá incorporarse en el mercado laboral como especialistas en el montaje de ventanas. Hasta ahora las empresas utilizaban la formación interna para conseguir sus propios técnicos.

Fuentes de la organización confiaron en que éste no sea el único curso de esta especialidad que se imparta en Lugo, sino que sea el primer paso para cubrir un campo especializado de la formación que está desatendido, pero para el que existe una importante demanda.

Las plazas de este primer curso fueron limitadas para que la formación de los alumnos fuera más personalizada. El número participantes tenía que ser par porque habitualmente las ventanas las montan de dos en dos operarios.

Fuentes del sector aseguraron que son necesarios conocimientos específicos para que la calidad de las ventanas se refleje después de la instalación, porque un buen artículo puede quedar desvirtuado con un deficiente montaje.