Ya ha llovido mucho desde que el gobierno municipal presidido por el popular Joaquín García Díez (1995-1999) puso en marcha el proceso para convertir el cuartel de San Fernando en el nuevo auditorio de Lugo, en un gran centro cultural. Formaba parte de una amplia operación de rehabilitación y potenciación del casco histórico a la que el equipo de García Díez dedicó sus mejores esfuerzos.
El socialista López Orozco, desde su llegada a la alcaldía, tuvo que hacer frente a un largo proceso para la compra del cuartel, que tropezó con numerosas dificultades y cambios de opinión por parte de Defensa. La Xunta popular jugó no poco con este proyecto y fue, finalmente, el gobierno autonómico presidido por Pérez Touriño el que reservó el dinero necesario para las obras. Cuando estaba en proceso de contratación, un informe de Icomos, la protesta de un grupo reducido y el eco que tuvieron en la Consellería de Cultura dieron al traste con el proyecto que impulsa Política Territorial. Y ahora, después de tanto tiempo, los lucenses aún no saben ni dónde, ni cómo, ni cuándo será construido el auditorio municipal.