El PP dice que depende de Orozco que vuelva a prestarle su apoyo

E.G.S.

LUGO

29 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El fallecimiento de Xosé Cuíña ensombreció ayer la comparecencia de los ediles populares ante los medios de comunicación para hacer balance del trabajo realizado desde las elecciones de mayo. El edil y presidente provincial del PP, José Manuel Barreiro, destacó el relevante papel político e institucional desempeñado por Cuíña y su importancia para el PP.

Barreiro dijo que, en los meses transcurridos desde mayo, el grupo municipal del PP actuó en función de los intereses de la ciudad y al margen del oportunismo político. Indicó que el alcalde ha perdido peso político ante Madrid y Santiago.

El portavoz del grupo, Joaquín García Díez, destacó que su deseo es mantener en el 2008 la línea seguida hasta el momento. Pero lanzó un claro aviso al PSOE: «Lo que estamos haciendo respecto a la confianza que hemos dado, tiene que verse correspondido con la ejecución de todo aquello que apoyamos». Puntualizó: «La pelota está ahora donde está». Detecta en el gobierno local «cierta debilidad para reivindicar cosas para Lugo».

Barreiro, por su parte, dijo que el BNG actúa en el Concello como la novia descontenta con la situación en la que la dejó el novio. «É un problema que teñen que resolver os noivos», dijo. Barreiro envió una carta al socialista José Blanco para fijar fecha para el debate anunciado.