Manuel y María Hurtado se hacen un hueco en la pista lucense
19 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Él cambió la marcha por el fondo y ella, a base de constancia y entrenamiento, ha evolucionado de manera constante a lo largo de las últimas temporadas. En la Lugo Monumental, disputada el domingo, fueron los segundos mejores en el capítulo local por detrás de Carlos Villamor y Chus Valiño. Se trata de Manuel y María Hurtado, dos hermanos que buscan un hueco en el panorama nacional.
Ambos se entrenan en Madrid junto con atletas de gran calibre como Alberto García o Arturo Casado. Compañeros de viaje exigentes para dos deportistas que desde muy jóvenes se sintieron atraídos por el rey de los deportes. Acerca de su actuación del domingo, María Hurtado manifiesta que «esperaba bajar de 38 minutos, pero me encontré mal porque estoy recibiendo mucha carga en las sesiones y no estaba todo lo descansada que debería. Me falta bastante para alcanzar mi mejor momento, que debería llegar a finales de febrero, cuando participaré en los croses más importantes».
Manuel Hurtado realizó un planteamiento valiente en la popular lucense, pero acabó pagando el esfuerzo que realizó por perseguir a los keniatas. Sobre la actuación de su hermano, María apunta que «no me sorprendió, porque estaba preparado para eso. Pero estaba un poco disgustado por no haber subido al podio».
Acerca de las metas que se marca de cara al futuro, la fondista lucense señala que «espero ser internacional promesa el año que viene en los 10.000 metros lisos. Dentro de dos años, ojalá pueda clasificarme para el Campeonato de Europa de Cros. Todo es difícil, pero hay que marcarse objetivos».