Monumentos vivos tras el ocaso

María Caravel redac.lugo@lavoz.es

LUGO

Las ciudades más conocidas explotan el turismo nocturno iluminando el exterior de sus monumentos con más proyección, y Lugo dio ayer un paso más en esa atractiva senda. Cuando la luz del sol se puso, la Columna del Bimilenario y la iglesia de San Froilán, situadas en las plazas de Santo Domingo y Ferrol, respectivamente, estrenaron un innovador alumbrado ornamental, que a partir de ahora pondrá en valor y resaltará sus rasgos arquitectónicos después del ocaso.

Como no podía ser de otra manera, numerosas personalidades de la vida política, social y económica de Lugo asistieron ayer al primer encendido de una actuación que financiaron conjuntamente el Concello de Lugo, la Xunta de Galicia y el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, con un presupuesto de 98.218 euros. Entre otros, estuvieron presentes el alcalde de Lugo, José López Orozco ; la concejala de Cultura e Turismo, Concepción Burgo ; el subdelegado del Gobierno, Jesús Otero ; el delegado provincial de Innovación e Industria, Ramón Cortés ; el gerente de la Sociedade de Xestión do Plan Xacobeo, Ignacio Rodríguez Eguíbar ; y el vicepresidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Lugo, Jacobo García-Bobadilla . En la plaza de Santo Domingo primero . La comitiva partió pasadas las siete de la tarde de la Casa do Concello en dirección a la plaza de Santo Domingo, donde observó los ocho puntos de luz que realzan los puntos estratégicos de la columna corintia que conmemora el bimilenario. Los focos, que tienen 629 vatios de potencia y permanecen ensamblados por 254 metros de red, proyectan una luz muy limpia y clara, que respeta en más del 86% el color y la textura natural de la piedra granítica del monumento, según indicaron los técnicos. Debido a la forma alargada y estrecha del monumento, finos haces de luz están orientados a puntos concretos desde las bases de la columna. El Concello de Lugo estima que el consumo anual será de 1.318 kilovatios a la hora, con un coste de 141 euros al año.

Cincuenta y dos puntos lumínicos dan ya un nuevo aire nocturno al exterior de la iglesia San Froilán, en la plaza de Ferrol. En la fachada, 1.456 metros de red y 3.424 vatios de potencia ayudan a crear un conjunto de luces de distinta intensidad, que con un juego de claros y sombras resalta los distintos volúmenes y formas del edificio arquitectónico. Según los estudios previos, su consumo será de 8.307 kilovatios hora, lo que implicará un coste anual de 824 euros. En ambos emplazamientos, se ha optado por lámparas de eficiencia energética.